Collage de bosquejos de la ciudad Olinka del Dr. Atl multiplicados y distribuidos en un mapa de las regiones de Jalisco.
Territorios vivos. Las regiones de Jalisco son de hecho muchas ciudades Olinka (modelo del proyecto del Dr. Atl), si de espacios para la creación de la cultura se trata. Collage: Iván Serrano Jauregui

¿Por qué nombrar a un medio de comunicación digital, independiente, dedicado a la cultura de las regiones de Jalisco igual que uno que buscaba excluir en el nombre del arte?

[ 🏙 Te invitamos a leer La Olinka del Dr. Atl, eco de un fracaso urbano en Jalisco ]

Porque muy a pesar de que la idea del Dr. Atl partía de una utopía elitista –que incluso es retomada por el escritor Antonio Ortuño en su libro Olinka para narrar un proyecto inmobiliario envuelto en corrupción– hay un paralelismo:

Fundar una ciudad para artistas en medio de la nada, en la primera mitad del siglo XX, sonaba a un delirio.

Asimismo, crear hoy un medio cultural regional, sin obedecer a la lógica de inmediatez informativa de Jalisco, en la primera mitad del siglo XXI, también suena a desvarío.

Ambas ideas comparten una fragilidad: nacen desde la idea de reunir en un mismo lugar las distintas manifestaciones de arte y sus creadores para dialogar, partiendo de que no hay garantías de modelos económicos que sostengan a una ciudad y a un medio, respectivamente, si en ese espacio sólo está destinado para la cultura.

Además, las dos ideas nacen de las mismas preguntas: ¿para qué sirve crear cuando el mundo parece urgido de otras cosas?

Pero la diferencia entre los dos proyectos es notable:

La Olinka del Dr. Atl no pretendía resolver problemas sociales, sino “elevar el espíritu a través del arte”. Era una ciudad concebida desde el ideal de la segregación, no desde la realidad cotidiana de quienes viven la cultura.

En cambio, el medio Ciudad Olinka no parte de la idea de una élite creadora que busca aislar la estética de lo social; sino que justamente busca usar el arte como lenguaje para comprender, narrar, interpretar y problematizar las realidades de las 12 regiones de Jalisco.

No se trata de crear por crear, sino de documentar prácticas, memorias, resistencias y conflictos que suelen quedar fuera de la narrativa centralista.

Aquí no asumimos que el territorio sea paisaje ni folclor, sino un archivo vivo con seres humanos atravesados por interseccionalidades, que crean y habitan un patrimonio natural.

Ciudad Olinka no promete masividad, aquí sólo insistimos en mirar el territorio como algo más que un fondo, insistimos en reconocer la cultura como herramienta para entender el presente. Insistimos en que crear, incluso cuando parece innecesario, sigue siendo una forma de hacer comunidad.

Tal vez de eso se trate: de aceptar que algunos proyectos sólo nacen para crear grietas donde germinarán las semillas de algo que sí vale la pena intentar.

Olinka, como proyecto urbano segregacionista nunca se logró y esperemos que jamás ocurra. Pero su idea de que exista un espacio para crear y pensar sí puede reutilizarse para lograr todo lo contrario del ideal inicial y así generar comunidad.

Y para eso existe Ciudad Olinka, donde pensamos que no necesitan crear nuevas ciudades, las mismas regiones de Jalisco ya son creadoras cotidianas (Altos, Centro, Ciénega, Norte, Sierra, Sur y Valles), por eso somos “Nuestra región cultural”.

 

Author

Artículo anteriorLa Olinka del Dr. Atl, eco de un fracaso urbano en Jalisco
Artículo siguienteNasas, artes de pesca antiguas del Lago de Chapala
Ciudad Olinka
Medio informativo enfocado en difundir el legado cultural y artístico de las regiones de Jalisco.