Portada “CASA [DE-MI] RENUNCIA”, de Juan Antonio Orozco

Hay cuerpos que pueden nombrarse con facilidad y otros que primero tienen que deshacerse de los nombres que les fueron impuestos.

En el libro Casa [DE-MI] renuncia, Juan Antonio Orozco convierte esa tensión en poesía: la casa, la infancia, el género, el deseo y la memoria aparecen como territorios que pueden abandonarse, transformarse y volver a habitarse.

La editorial independiente Dogma publica una nueva edición del poemario del escritore y artista visual originario de Arandas, Jalisco, una obra en la que el mito clásico convive con los formularios burocráticos, la cultura pop, los chats de Grindr, la música de Bobby Pulido y ABBA, y las voces de autores como Pedro Lemebel y Rosario Castellanos.

En el centro de la obra está la experiencia de habitar un lugar difícil de delimitar entre lo masculino y lo femenino y la necesidad de construir otras palabras para hablar del cuerpo.

Orozco recurre para ello a Salmacis, personaje de Las metamorfosis de Ovidio. En el relato clásico, la ninfa se fusiona corporalmente con Hermafrodito hasta que ambos forman un solo ser.

El poemario recupera esa metamorfosis, pero la desplaza de la idea de una transformación definitiva: aquí cambiar no significa alcanzar una forma perfecta o terminada.

La identidad aparece, más bien, como un proceso que nunca deja de hacerse.

Renunciar al nombre

La disforia atraviesa buena parte de Casa [DE-MI] renuncia. También aparecen el desamor, los procesos hormonales, la infancia, la familia y las estructuras administrativas que obligan a las personas a reconocerse dentro de categorías previamente establecidas.

“Árbol que nace doblao / forzado a temerle a cualquier formulario (…) Aquí es donde comienza el maquillaje / y termina mi nombre”, escribe Orozco en uno de los poemas.

Los formularios oficiales y sus casillas —“M_F_”— se convierten así en otra forma de frontera.

Juan Antonio Orozco. Fotografía: Luis Daniel Orozco

Frente a ellas, la poesía abre un espacio donde la identidad puede permanecer ambigua, desplazarse o incluso contradecirse.

La “renuncia” anunciada desde el título no funciona únicamente como abandono. Supone también desprenderse de aquello que alguna vez definió al sujeto: un nombre, una casa, una categoría de género o una determinada forma de relacionarse con el propio cuerpo.

La casa se convierte entonces en una extensión de ese cuerpo.

El poeta Erik Moya plantea en el prólogo del libro que la obra construye “una abstracción objeto-esencia-identitaria” en la que la casa puede ser entendida como cuerpo y, al mismo tiempo, como aquello que se habita. Es, escribe, “una casa en la que una ninfa ha habitado y renuncia constantemente”.

Moya obtuvo en 2018 el Premio Nacional de Literatura LGBT+ por su poemario Cruising Morelia.

De Ovidio a la electro-cumbia

Uno de los rasgos de la escritura de Juan Antonio Orozco es que no establece jerarquías demasiado rígidas entre las referencias consideradas cultas y las procedentes de la cultura popular.

Ovidio puede aparecer junto a Pedro Lemebel o Rosario Castellanos, pero también junto a la electro-cumbia, Bobby Pulido, ABBA o una conversación surgida dentro de una aplicación de ligue.

Esos referentes construyen una especie de archivo emocional.

Las canciones, conversaciones digitales, recuerdos familiares y lecturas funcionan como fragmentos de una identidad que tampoco puede explicarse mediante una sola genealogía.

Ese procedimiento se extiende al apartado visual del volumen. Le autore incorpora collages analógicos de su autoría que acompañan los poemas y trasladan al terreno gráfico algunos de sus temas principales: cuerpos fragmentados, memoria, anatomía y reconstrucción.

Texto e imagen comparten así una misma lógica: cortar, desplazar y volver a unir.

Contraportada “CASA [DE-MI] RENUNCIA”, de Juan Antonio Orozco

Una poética desde lo indefinible

Casa [DE-MI] renuncia se inserta en las poéticas queer y no binarias contemporáneas al abordar la experiencia del género sin plantear necesariamente un punto definitivo de llegada.

Su metamorfosis no consiste en pasar de una identidad cerrada hacia otra igualmente estable. Lo que interesa a Juan Antonio Orozco es precisamente el espacio intermedio.

Ese sitio desde el cual puede cuestionarse quién puso nombre al cuerpo, qué parte de ese nombre continúa siendo propia y a qué cosas es necesario renunciar para volver a habitarse.

Como Salmacis, el cuerpo que aparece en estas páginas cambia.

Pero, a diferencia del mito, quizá su destino no sea convertirse finalmente en algo. Quizá sea conservar la posibilidad de seguir transformándose.

Ficha técnica del libro:

Título: Casa [DE-MI] renuncia
Autor e ilustraciones en collage: Juan Antonio Orozco
Prólogo: Erik Moya
Sello editorial: Dogma Editorial
Edición y diseño: Iván Cruz Osorio
ISBN: 978-607-9064-40-2
Tiraje: 300 ejemplares
Formato: Impreso en papel / Tapa blanda / Con obra gráfica interior


Fotografías: Cortesía

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