Creador. La inquietud del alteño Gustavo Íñiguez por encontrar respuestas lo llevó a recurrir a los arcanos, de donde nacieron los poemas de su libro “Prótesis”. Fotografía: Luis Arias

El poeta Gustavo Íñiguez, originario de Valle de Guadalupe, Jalisco presentó Prótesis.

Se trata de un libro de poemas nacido de una crisis profunda con el lenguaje y de una búsqueda espiritual que lo llevó a trabajar con tarot, tiradas y otras herramientas simbólicas.

“Me empecé a preguntar qué pasaba con la realidad que el lenguaje crea”, compartió.

Y explicó que la escritura del libro fue un experimento para correr ese velo y descubrir qué queda detrás.

En ese proceso, confesó, llegó a desconfiar del lenguaje y a rendirse ante él:

“Lo que me separa de comprender la realidad es la prótesis que construyo con el lenguaje”.

Una intención de mostrar las capas del poema (las fracturas, los residuos, los procesos intermedios) atraviesa todo el libro y explica por qué muchos lectores sienten desconcierto al enfrentarse a su estructura fragmentada, guiada por arcanos, tiradas y símbolos.

Los capítulos no siguen un orden lineal, sino el orden que marcó cada arcano.

“Cada carta fue jalando elementos”, explicó Íñiguez, quien también reveló que el arcano protector del libro publicado es El Ermitaño, símbolo de introspección y de mirar hacia el pasado para iluminar el presente.

El autor dijo que ese desconcierto es parte del propósito: revelar cómo la poesía se sostiene incluso cuando parece desarmarse, cómo persiste un sonido que mantiene la unidad.

La presentación se realizó el viernes 2 de octubre en la librería José Luis Martínez del Fondo de Cultura Económica, ubicado en la zona de Chapultepec, en Guadalajara.

Respaldan la obra del poeta alteño

En la presentación lo acompañaron el poeta y académico Víctor Ortiz Partida y la poeta Andrea Díaz Tirado.

Ortiz Partida destacó que Prótesis es una reflexión activa sobre el lenguaje y el fracaso del poema.

Presentación. Del libro “Prótesis”, de Gustavo Íñiguez. Fotografía: Luis Arias

Mientras que Andrea Díaz llevó la conversación hacia el desconcierto del título y hacia la dimensión espiritual que atraviesa la obra.

En una dinámica de preguntas y respuestas entre ella e Íñiguez, se habló de cómo el tarot —y otras herramientas místicas que exploró en ese periodo, como las runas— funcionaron como prótesis para acercarse a experiencias que están más allá del lenguaje.

“Los arcanos son más grandes que nosotros; me sostuvieron cuando desconfiaba del lenguaje”.

También explicó que Prótesis busca mostrar las capas de escritura y dejar visibles las fracturas del proceso creativo, lo que genera un extrañamiento en los lectores:

“Quizá ese era el propósito. Pero siempre hay algo que mantiene la unidad, un sonido que es una búsqueda del lenguaje”.

La presentación cerró con la idea de que Prótesis es un libro que se rehace a sí mismo:

Una reconstrucción guiada por arcanos, una exploración del lenguaje como límite y como vehículo, y una invitación a leer la poesía desde sus grietas, donde cada fractura revela su propio brillo.


Fotografías: Luis Arias

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  • Luis Arias

    Reportero de Ciudad Olinka. Licenciado en comunicación y maestro en Letras de Jalisco, actualmente cursando Periodismo digital. Docente en diversas universidades, guionista y con vocación de escritor.

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Reportero de Ciudad Olinka. Licenciado en comunicación y maestro en Letras de Jalisco, actualmente cursando Periodismo digital. Docente en diversas universidades, guionista y con vocación de escritor.