
La exposición A flor de piel, del artista Raúl Gómez, se presenta en Casa Likido, espacio que por primera vez dedica una muestra completa a un solo creador.
La exhibición reúne diez pinturas y seis esculturas que permiten al público acercarse a una propuesta artística caracterizada por el expresionismo:
La estética neopop y una exploración constante de las emociones a través del color, el trazo y la composición.
El equipo de Casa Likido decidió otorgar al artista una exposición individual a raíz de un primer acercamiento realizado durante una convocatoria anterior.
Aunque en aquella ocasión la obra no pudo ser seleccionada debido a limitaciones de espacio, el equipo mantuvo el interés por el trabajo de Gómez y encontró en esta nueva etapa la oportunidad de dedicarle una galería completa.
La muestra, titulada A flor de piel, presenta una serie de piezas que comparten una identidad visual definida.
Colores intensos, pinceladas rápidas y composiciones dinámicas conforman una propuesta que busca provocar una reacción directa en quien la observa.
Se trata de una obra que mantiene un diálogo constante con las emociones y que invita al espectador a prolongar la contemplación para descubrir nuevas interpretaciones.
En los retratos y figuras que integran la colección aparecen gestos y expresiones que remiten a estados emocionales diversos.
La muestra propone una experiencia en la que el público puede reconocer sentimientos propios y cuestionarse el origen de las sensaciones que las piezas despiertan.
Más que ofrecer respuestas cerradas, las obras plantean preguntas sobre la memoria, la experiencia personal y la forma en que las emociones se manifiestan visualmente.
Avanzan procesos curatoriales
Para Casa Likido, la exposición también representa una oportunidad de consolidar una línea curatorial propia.
La elección de Raúl Gómez respondió no solo a la calidad de su trabajo, sino a la coherencia estética de una producción que cuenta con un lenguaje consolidado y suficiente fuerza visual para ocupar por completo el espacio expositivo.
Para ellos, la colección mantiene una unidad conceptual que permite comprender de manera integral la propuesta del artista.
La llegada de Gómez a Guadalajara marca, además, su primera exhibición en la ciudad de Guadalajara.

La propuesta de Raúl Gómez
El artista, originario de Ciudad de México, ha desarrollado parte de su trayectoria en distintos espacios dentro y fuera del país.
Entre las sedes se encuentran galerías de la capital del país y otros foros internacionales, experiencia que respalda una carrera en crecimiento y una presencia cada vez más amplia dentro del circuito artístico contemporáneo.
Uno de los aspectos distintivos de esta exhibición es la búsqueda de generar una experiencia que trascienda la observación de las obras.
Como parte del proyecto, Casa Likido desarrolló un cóctel inspirado en el trabajo y los gustos personales del artista.
La bebida, llamada “Dead Flowers”, toma su nombre de una canción elegida por el propio Gómez y surgió después de conversaciones sobre los procesos creativos que acompañan su trabajo pictórico.
Durante la preparación de la muestra, el artista compartió con los organizadores la importancia que tiene la música en su proceso de creación.
El pintor acostumbra trabajar acompañado de listas de reproducción que escucha repetidamente mientras pinta, con una marcada influencia del rock clásico.

Fotografías: Luis Arias


