
Apenas unas pocas lluvias son suficientes para que la biodiversidad resurja en los ecosistemas áridos y semiáridos de la Región Altos Norte de Jalisco.
Pero para que esto ocurra es fundamental el funcionamientos de ríos y arroyos que surgen con las lluvias, formando los sistemas xerorribereños, indispensables para la biodiversidad, pero prácticamente olvidados en materia de conservación.
Estos sistemas están formados de ríos o arroyos intermitentes o efímeros, ubicados en zonas áridas y semiáridas.
Y que sirven como refugios de biodiversidad con potencial para ser corredores biológicos para decenas de especies.
Así lo explicó la doctora Mónica Riojas López, profesora e investigadora del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA) de la UdeG.
“De ahí el prefijo xero, que está relacionado con seco y ‘ribereño’, porque son sistemas que aunque no llevan agua todo el año, sí desarrollan una vegetación de ribera más o menos permanente debido al agua que corre por el manto freático”, detalló.
¿Y qué tienen que ver con Ojuelos?
La también coordinadora del Laboratorio de ecología de fauna silvestre y del paisaje del CUCBA dijo que en Jalisco se ha estudiado la presencia de los sistemas xerorribereños en el municipio de Ojuelos de Jalisco, en la Región Altos Norte de la entidad.


Ahí, estas redes de ríos y arroyos pueden ser intermitentes, es decir, llevar agua a lo largo de varios meses en temporada de lluvias.
O efímeros, con cauces que se alimentan con las precipitaciones sólo un par de horas antes de desaparecer.
Son justamente los manantiales que dejan estos sistemas lo que provoca que emerjan los llamados “ojos de agua”, mismos que fueron la inspiración del nombre para llamar a la fortaleza española que se fundó en 1569, como parte del Camino Real de Tierra Adentro.
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El sitio fue fundado originalmente como el Fuerte de San José de Ojuelos, que luego derivó en la fundación de casas hasta consolidarse como localidad y luego como municipio en la Región Altos Norte de Jalisco.
En sistemas xerorribereños hay biodiversidad
Aunque estos sistemas representan una mínima parte de la superficie de localidades áridas y semiáridas, como Ojuelos de Jalisco, son reconocibles por tener presencia de vegetación o árboles de alturas considerables como álamos o sauces.
Y también sirven como refugio para aves migratorias y residentes, mamíferos y anfibios.
“Todo esto nos da una biodiversidad muy peculiar comparada con la de alrededor”.
“De hecho, es una biodiversidad más alta con especies que únicamente están ahí por esos arroyos, es decir, si ese arroyo no existiera, probablemente esas especies no estarían en esa región”, refirió.

Falta que México investigue sus sistemas xerorribereños
Los sistemas xerorribereños han sido estudiados en sitios como Texas, Estados Unidos de América, indicó la investigadora.
Sin embargo, en México, un país con vastas zonas áridas y semiáridas, aún existen pocos estudios sobre su presencia, funcionamiento y fragilidad, y no ocupan un espacio prioritario en las agendas de conservación en el país.
“Urge ponerlos como áreas prioritarias o como un hábitat prioritario para la conservación, porque no sólo es el arroyo, sino todo lo que depende a su alrededor”.
“Es una fuente de agua, pero no sólo para fauna y flora, sino para los humanos que viven en estas regiones”, precisó.
Agregó que los sistemas xerorribereños funcionan bajo condiciones extremas, pero cualquier cambio en el entorno puede provocar que los arroyos y ríos modifiquen la cantidad de agua que llega cuesta abajo, lo que ya ha ocurrido en algunos casos en aquella región de Jalisco.
“Se ha reducido mucho la cobertura de la vegetación y algunos de los álamos ya se están secando porque no llega la misma cantidad de agua, y los álamos necesitan agua todo el año”.
“Entonces, desde 2018 para acá sí he visto un cambio de la vegetación”, sostuvo.


Desde el CUCBA incentivan la investigación de los xerroribereños
Actualmente, Riojas López ya trabaja en ampliar la zona de cobertura en la región Altos Norte para registrar y documentar sistemas xerorribereños y así conocer cuál es su impacto regional en la conservación de la biodiversidad y en la provisión de bienes y servicios en los alrededores.
“Estos proyectos van sobre el papel que juegan estos arroyos en la conectividad del paisaje, de cómo sirven de corredores para que las especies se muevan y mantener la funcionalidad del paisaje”.
“A veces, la gente piensa sólo en la fauna, pero también están los servicios que proveen, como dispersión, polinización, movimiento de energía, y eso finalmente impacta en la salud humana”.
“Si se pierden esas vegetaciones de ribera, esos sistemas colapsan”, subrayó.
Parte de la investigación de Riojas López en torno a estos sistemas se documentó en el artículo “Sistemas xerorribereños: las arterias ocultas que conectan la vida en paisajes áridos y semiáridos”, publicado en la revista científica e-CUCBA. El documento completo se puede consultar en el enlace: http://e-cucba.cucba.udg.mx/index.php/e-Cucba/article/view/411/403
Este texto parte de un informativo que se publicó originalmente en el sitio de la Universidad de Guadalajara
Fuente: Universidad de Guadalajara
Texto: Pablo Miranda Ramírez
Fotografías: Altos Focus / Iván Serrano Jauregui / Wikipedia


