Impulsor. Ricardo Sigala, escritor y encargado del Taller de Literatura de la Casa de Cultura de Zapotlan el Grande. Fotografía: Araceli Gutierrez, vía Letra Fría

La intervención de Ricardo Sigala fue intensa y literaria, como se espera de “un hombre que entrelaza palabras”, que fue como él mismo se refirió a todos aquellos que, en la soledad, consagran tiempo de su vida a escribir.

“Me pedía Alejandro Barragán (diputado) que escribiera una conferencia con la historia del taller. Y bueno, evidentemente no existió una conferencia con la historia del taller”.

“Cuando llegué al taller, me exigieron programas, objetivos y obviamente tampoco los hice, como tampoco lo hice en el taller…”

“Si queremos ser fieles a la vocación del taller, esto no puede, no debe ser una conferencia ni un informe, porque el taller no es una instancia académica ni escolarizada, pero por lo anterior no quiero decir que se trate de una entidad informal y chabacana”.

“Todo lo contrario, el taller se ciñe a la naturaleza, a las exigencias de la literatura, esa institución milenaria, ancestral, testigo y memorial de nuestra historia, de tu sus bajos, sus glorias y sus miserias”.

Así rememoró Ricardo Sigala su labor a lo largo de 31 años del Taller Literario de la Casa de la Cultura de Zapotlán el Grande, ante un público reunido en el patio del Congreso del Estado de Jalisco, que abrió sus puertas el miércoles 9 de septiembre a la literatura y a uno de sus exponentes más destacados en la entidad.

En este recinto, donde habitualmente se discuten leyes y se votan iniciativas, la palabra tomó otro tono.

Creador. Ricardo Sigala comanda desde hace más de tres décadas el taller donde se forman escritores prolíficos, desde Ciudad Guzmán, Jalisco. Fotografía: Gustavo Alfonzo, para Prensa UdeG

Ahí se reconocieron los 31 años del taller, así como la trayectoria de su coordinador, el escritor Ricardo Sigala Gómez, figura central de la vida cultural de Jalisco.

El escritor fue el centro emocional del evento, aunque rodeado de todas las voces que han nacido y crecido en los 31 años del taller.

Un taller treintañero para quienes imaginan

Citando un poema de Jorge Luis Borges: “más raro es ser el hombre que entrelaza palabras en un cuarto de su casa”, Ricardo Sigala reflexionó:

“Cierto, qué cosa tan extraña, qué acto tan atípico, inusual, yo diría insólito, un hombre o una mujer que en lugar de estar siendo productivos para una transnacional o para los indicadores de una institución…”

“Es más, en lugar de estar procurando el sustento para sí y los suyos, lo vemos escribiendo, entrelazando palabras en el cuarto de una casa”.

Para Sigala, la razón es que somos una especie que cuenta, que imagina, que fabula y es por ello que espacios como el taller que él dirige se mantienen vigentes a pesar de los diferentes partidos en el gobierno, las nuevas tecnologías y todos los cambios en la sociedad.

Sigala recordó que el taller nació en 1995, cuando se lanzó un programa que aspiraba que todos los municipios del estado existieran talleres de formación artística en alguna de las artes.

De los 125 talleres, uno por cada municipio de la entidad, sólo tres fueron de literatura, uno de ellos fue el de la Casa de la Cultura de Zapotlán.

Un taller que ha sobrevivido 31 años, a diez administraciones municipales; panistas, priístas, emecistas, petistas, morenistas y los que vengan”, detalló.

La comunidad de Ricardo Sigala, generaciones que se encuentran en la palabra

La vida de Sigala cambió cuando tenía 26 años, había estudiado Letras Hispánicas y ya había publicado un pequeño libro.

Llegó a lo que nombró “Zapotlán de Arreola” y cargaba con el peso de los que se atreven a seguir el camino del arte: “Te vas a morir de hambre, en que vas a trabajar, qué ejemplo le vas a dar a las niñas”.

Pero el resultado habla por sí mismo, miles de páginas que han pasado por las mesas del taller, las lecturas colectivas, las discusiones, las dudas, los silencios y las risas.

Habló de la paciencia del escritor, de la búsqueda de la palabra justa, del valor de destruir lo que no funciona para que aparezca lo que sí.

Sigala dedicó buena parte de su intervención a los alumnos: los que llegaron con miedo, los que llegaron con entusiasmo, los que llegaron sin saber que podían escribir, los que hoy publican libros, ganan premios o enseñan a otros.

Recordó que el Taller Literario de la Casa de la Cultura de Zapotlán el Grande no es una fábrica de escritores, sino un espacio de acompañamiento.

Que cada persona llega con una necesidad distinta y que su labor ha sido escuchar, orientar y abrir caminos.

Su intervención terminó agradeciendo a los que estuvieron hace 31 años, los que llegaron después y los que llegarán mañana con unas cuantas páginas bajo el brazo.

Un laboratorio creativo desde el Sur de Jalisco

El poeta y académico Pedro Valderrama Villanueva ofreció un retrato crítico y afectuoso de Ricardo Sigala.

Recordó sus inicios en Guadalajara, su participación en talleres fundamentales de la ciudad, como el de Patricia Medina y Raúl Bañuelos, así como su llegada a Zapotlán en 1995, donde aceptó coordinar un taller que con el tiempo se convertiría en un semillero de escritores.

Valderrama destacó los libros colectivos que Sigala ha editado, documentos que registran la vida literaria del sur de Jalisco y que serán esenciales para futuros estudios académicos.

El taller es un laboratorio creativo que ha permitido que la literatura de la región tenga memoria, continuidad y presencia”, dijo.

En ceremonia. Entregan reconocimiento a Ricardo Sigala, en el Congreso del Estado Jalisco, por su fomento al desarrollo cultural de la entidad. Fotografía: Luis Arias

Al finalizar la intervención de Pedro Valderrama se procedió a la entrega de reconocimientos:

El primero, entregado por la diputada Alondra Getsemaní, a Ricardo Sigala por más de 30 años como coordinador del taller literario.

El segundo, entregado por Alejandro Barragan, al taller literario de la Casa de la Cultura de Zapotlán el Grande, que fue recibido por Hiram Ruvalcaba.

El taller es una casa que seguirá abierta mientras haya alguien dispuesto a escribir. Treinta y un años después, la palabra sigue viva. Ricardo Sigala sigue siendo quien la acompaña.

Zapotlán el Grande reconoce a Ricardo Sigala

Después de más de 2 minutos de aplausos, que poco a poco animaron al público a ponerse de pie, Magali Casillas Contreras, presidenta municipal de Zapotlán, subió al estrado para entregarle una escultura al maestro Sigala, como reconocimiento por todo lo aportado al municipio.

Para terminar el encuentro se presentó el libro Decaedro, rostros de la nueva literatura en Zapotlán, coordinado por Ricardo Sigala.

La ceremonia fue propuesta por el diputado Alejandro Barragán Sánchez, quien reunió a legisladores, académicos, escritores, talleristas, estudiantes y autoridades municipales.

Para conmemorar al proyecto que ha contribuido al desarrollo de la literatura, no solamente del sur de Jalisco, sino de todo el estado.


Fotografías: Congreso del Estado de Jalisco

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  • Luis Arias

    Reportero de Ciudad Olinka. Licenciado en comunicación y maestro en Letras de Jalisco, actualmente cursando Periodismo digital. Docente en diversas universidades, guionista y con vocación de escritor.

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Luis Arias
Reportero de Ciudad Olinka. Licenciado en comunicación y maestro en Letras de Jalisco, actualmente cursando Periodismo digital. Docente en diversas universidades, guionista y con vocación de escritor.