Hito. La Fábrica de Papel La Constancia de Tapalpa fue la primera de su tipo en todo América Latina y empezó a funcionar en el siglo XIX hasta la primera mitad del siglo XX. Fotografía: Iván Serrano Jauregui

La vegetación es la cobija con la que el tiempo arropó a la Fábrica de Papel La Constancia, en Tapalpa, Jalisco. Esta fue la primera en su tipo en Latinoamérica y funcionó aproximadamente entre 1840 y 1923.

Hoy el espacio está en ruinas, pero en la memoria de los pobladores de este municipio de la Región Lagunas sigue vivo, al menos sobrenaturalmente.

Hay quienes afirman que aún escuchan el ruido de las máquinas operando, cuando transitan cerca de la finca, ubicada en el camino que une a la cabecera municipal con el campo de Las Piedrotas.

Pero no sólo son los sonidos industriales, hay quienes dicen que también se oyen las risas y el sonido de las faenas de los fantasmas de los abuelos que hasta hace poco más de 100 años trabajaron la producción del papel.

Esos susurros espectrales fueron el pretexto de la artista plástica Mayra Vineya para desarrollar La máquina fantasma. Propuesta para reforestar un álbum, un proyecto que explora la memoria desde lo oral, lo especulativo y archivos familiares de la comunidad.

La iniciativa es comisionada por la plataforma internacional La Escuela.Art, a través del programa “Aulas vivas”.

El proceso de crear una máquina fantasma para la Fábrica de Papel de Tapalpa

La máquina fantasma consistió en la recolección de fotografías, documentos y narraciones escritas sobre la manufactura del papel en Tapalpa. Dicho archivo fotocopiado se transformó en papel maché (triturado, remojado, y licuado).

Con la masa resultante se hizo un modelo a escala 1:1 de la máquina que compactaba las hojas de papel.

En el último paso de su proceso, esta máquina tendrá como lugar final la fábrica misma. Al centro de la máquina, habitarán semillas del pino nativo del que, según documentos, se basaba la principal producción de papel en este municipio de la Región Lagunas de Jalisco.

Las semillas son puestas ahí esperando que una vez germinadas, rompan el papel y sigan su crecimiento, como lo hicieron los árboles y plantas que rodean las paredes de la estructura abandonada.

 

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De la tradición oral sobre un edificio histórico a la obra plástica

En entrevista para Ciudad Olinka, Mayra Vineya platica sobre el proceso de adentrarse en los recuerdos de los habitantes y su inspiración para la creación de piezas artísticas con papel.

Ciudad Olinka (CO): ¿Cómo nace la idea de lo fantasmagórico para hacer comunidad?

Mayra Vineya (MV): La historia de la fábrica me emocionaba mucho. En uno de los primeros recorridos escuchamos a personas decir que, a pesar de que la planta lleva más de cien años cerrada, todavía percibían los ruidos de las máquinas que ahí operaban.

Se trata de personas que nunca conocieron esas máquinas, sino que más bien suponen cómo habrían sonado. A partir de ahí empezamos a pensar en la fantasmagoría de la máquina y en cómo este espacio funciona como un dispositivo de memoria.

Queremos pensarlo como una memoria de memorias, porque el papel que se producía ahí fue el soporte de documentos que construyeron la historia.

Encuentro. La Fábrica de Papel La Constancia de Tapalpa es el centro del proyecto “La máquina fantasma” que busca recuperar la memoria histórica de Tapalpa, Jalisco. Fotografía: Andrea Linares Franco

Desde entonces empezamos a reflexionar en estas fantasmagorías, en si los muros podían realmente guardar sonidos o si, en realidad, se trataba de las imaginaciones de la gente. Y más que un ejercicio de archivo oficial, se volvió un ejercicio artístico, vinculado al archivo pero enfocado en lo especulativo.

La memoria no necesariamente ha sucedido; también es un dispositivo imaginativo que nos permite construir este archivo.

Siento que la oralidad reinventa la historia cada vez que se cuenta; en realidad, siempre la vamos modificando. Me gusta mucho pensar en la historia como eso: un cúmulo de elementos que se van acumulando, quitando y desmenuzando.

CO: ¿Qué encontraste al trabajar con la gente de Tapalpa?

MV: Nos sorprendió mucho porque nos dimos cuenta de que hay un vacío en la historia de la fábrica, y en realidad a la gente le emociona mucho que exista.

Entonces, la primera parada que hicimos fue en la biblioteca pública municipal. La directora, Carmen Huerta, se mostró muy entusiasmada con el archivo y la investigación, así como con la posibilidad de almacenar ahí información sobre Tapalpa.

Pieza. “La máquina fantasma”, de Mayra Vineya, es una obra que involucra el trabajo comunitario, la reflexión de la memoria y la creación plástica de piezas de papel que rinden homenaje a la antigua Fábrica La Constancia de Tapalpa. Fotografía: Andrea Linares Franco

Nos comentaba que justo no había mucho material y que quizá el cronista —quien acababa de fallecer— pudo haber investigado sobre el tema.

Por eso ahora tratamos de ayudarle a rescatar ese acervo que conserva la familia del cronista y, de paso, nos involucramos un poco en sus investigaciones, siempre con la intención de colaborar lo más posible.

Eso por una parte. Por otra, parece que la fábrica es un edificio que la gente observa a menudo y que despierta preguntas, pero cuya historia no está del todo clara.

Sí hay una placa pequeña con un holograma cerca de la fábrica. que es parte de estas señalizaciones que se pusieron en el resto del pueblo. Ahí parece que hay una base de datos que podemos alimentar, que también nos gustó mucho pensar que a que ahora parte de esta investigación especulativa podría alimentar la información que se despliega en la fábrica.

CO: ¿Cómo el participar con niños de la zona?

MV: Hicimos una invitación a una escuela en Atauco. Ahí nos ayudaron a reflexionar no solo sobre los procedimientos del papel, sino también sobre el futuro de la fábrica.

Fue una sesión muy bonita porque trabajamos con un grupo de quinto de primaria. La idea era pensar juntos qué hacer ahora con la fábrica que está ahí, y les decíamos que esa era justamente nuestra tarea: imaginar posibilidades para su presente y su porvenir.

Comunitario. Niños de Tapalpa participaron en el proyecto de crear papel reciclado en alusión a la antigua Fábrica de Papel La Constancia de Tapalpa. Fotografía: Andrea Linares Franco

Más allá de sus cualidades físicas —a las que probablemente no podamos acceder, aunque ya lo intentamos—, sí podemos seguir pensando alrededor de la fábrica, y siento que esa también es una forma de habitarla.

La idea de trabajar en la Casa de la Cultura surge porque, en la parte superior de ese edificio, al que pudimos entrar, existe un antiguo observatorio que vigilaba los cuatro puntos de Tapalpa. Entre ellos estaba la fábrica de papel, que funcionaba como un punto estratégico de entrada y salida.

CO: ¿Cómo es la materialización de la La máquina fantasma?

MV: con el equipo que conformamos –Valeria Michel, Andrea Linares, Fernando Feria y Montserrat Mauricio, nuestra gestora— estamos pensando también en generar un museo de sitio que pudiera instalarse en la Casa de la Cultura.

Se trataría de un museo de sitio especulativo, que rompa un poco con las lógicas tradicionales de los museos histórico-patrimoniales.

Más bien, la idea es pensar en toda esa memoria especulativa no registrada que puede recuperarse a través de la oralidad y la imaginación.

Idealmente, este museo también incorporaría piezas sonoras, porque de todo hay un registro en audio.

Recuerdo. La vegetación que cubre la antigua Fábrica de Papel La Constancia de Tapalpa es remitida en “La máquina fantasma” con el montaje de las piezas de papel junto a semillas y retoños de pinos. Fotografía: Andrea Linares Franco

Por otra parte, Valeria Michel trabaja principalmente en torno a los funcionamientos hídricos. Ella está investigando cómo la fábrica operaba gracias al río y cómo, cuando este se secaba, la fábrica dejaba de funcionar.

A partir de ahí también se estudian los cuerpos vegetales e hídricos que acompañan a la fábrica, pues no solo las personas, sino también estos elementos naturales, son agentes de memoria.

¿Cómo es tu trabajo como creadora a partir del papel?

MV: Yo trabajo principalmente con el documento, y mi interés es tomar su materialidad para licuarla.

Lo que hago es disolver investigaciones y transformarlas en distintas salidas: a veces escultóricas, otras veces como composta. La intención es pensar en los seres que también habitan el papel: los microbios, los insectos, las plagas que se vuelven parte del documento mismo.

La vida me ha llevado a entenderme parcialmente como artista, aunque en realidad me considero investigadora. Mi acercamiento al papel y al archivo nació desde la investigación, no desde lo plástico.

Calles de Tapalpa
En pro de la memoria. “La máquina fantasma” apela a trabajar de forma comunitaria en el rescate de la historia de Tapalpa, Jalisco, a partir de uno de sus elementos identitarios que es la Fábrica de Papel que actualmente está abandonada. Fotografía: Iván Serrano Jauregui

No me especializo en las salidas artísticas que toman forma material, sino en el proceso de desmembrar la materialidad del archivo.

CO: ¿Qué es lo que más te impresionó de esta antigua fábrica abandonada?

MV: Yo creo que las grandes dimensiones de las fábricas es algo que impacta: visitarlas te deja pensando en su tamaño y en cómo fueron construyendo memoria.

En mi caso, también influye mi obsesión con el papel y con la memoria material que encierra, más allá de la información que contiene.

Pensar en el procedimiento para que el papel existiera es asomarse al inicio de una historia en Latinoamérica, porque ese papel terminó siendo la base de muchas cosas. Y verlo ahora tomado por la vegetación me resulta emocionante: es como si todo siguiera su propio ritmo y, aun así, continuara siendo memoria.


Fotografías: Andrea Linares Franco e Iván Serrano Jauregui

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  • Iván Serrano Jauregui

    Director de Ciudad Olinka. Periodista cultural y locutor con mirada en las regiones de Jalisco y su tradición oral. Ha sido reportero para Gaceta UdeG, Radio UdeG Ocotlán y Kä Volta; editor en El Diario NTR Guadalajara; así como docente en UDGVirtual. Creador del podcast "Jalisco. Voces de Leyenda".

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Iván Serrano Jauregui
Director de Ciudad Olinka. Periodista cultural y locutor con mirada en las regiones de Jalisco y su tradición oral. Ha sido reportero para Gaceta UdeG, Radio UdeG Ocotlán y Kä Volta; editor en El Diario NTR Guadalajara; así como docente en UDGVirtual. Creador del podcast "Jalisco. Voces de Leyenda".