Coro del Santuario cantando Himno a Fray Antonio Alcalde


En los confines de los archivos de la Universidad de Texas fue encontrado un antiguo documento que plasma las estrofas y partituras del Himno a Fray Antonio Alcalde y Barriga.

Esta obra musical, de la cual no se conocían registros, fue escrita por el compositor Tiburcio Saucedo en 1892, para conmemorar el centenario luctuoso del benefactor de Guadalajara y creador del Hospital San Miguel de Belén (hoy Antiguo Hospital Civil) y la Real Universidad de Guadalajara (hoy Universidad de Guadalajara).

Fue la investigadora Adriana Ruiz Razura, académica del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD), de la UdeG, quien descubrió este himno en enero de este año y realizó las gestiones para que vuelva a ser escuchado en la ciudad, tras 126 años desde su última vez.

Himno a Fray Antonio Alcalde
Recuperado. El documento encontrado de la Universidad de Texas consta de estrofas y partituras y data de 1892.

La académica trabajó en conjunto con el Departamento de Música del CUAAD, la asociación Amigos de Fray Antonio Alcalde, el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe y la Sociedad Coral Mozart del Santuario, para que este himno sea escuchado de nuevo, como parte de las actividades del 226 aniversario luctuoso de Alcalde, a realizarse del 6 al 8 de agosto en el templo del Santuario.

“Queremos que este himno se vuelva tradición. Que la gente lo cante evoca sentido de comunidad, tal es el caso del coro, en el que la gente del barrio se une y da de su tiempo para realizar ese tipo de acciones”, afirmó Rodrigo Vega Aguilar, estudiante de la maestría en Gestión y Desarrollo Cultural del CUAAD y quien participa en el proyecto de recuperación.

Será el 7 de agosto, al término de la misa luctuosa en honor a Alcalde y Barriga, cuando el coro del Santuario, integrado por hombres y mujeres vecinos del barrio, interprete dicha obra musical.

“Nos dimos cuenta de que a su himno le falta otra página de partitura, pero decidimos no hacerle arreglo, tal como se halló es como se interpretará. Ésta es una exaltación a la obra de Alcalde y Barriga, que se tocó hace 126 años para conmemorar los 100 años de su fallecimiento”, externó Sergio Sandoval Antunez, profesor del Departamento de Música e involucrado en el rescate del himno.

Destacó que esta obra se distingue por tener una música de cadencia sencilla, sin gran complejidad, con una letra que habla de este personaje ilustre fundamental en la historia de Guadalajara.

“Nos consideraron por ser el coro de la parroquia donde descansan los restos de Fray Antonio y fue algo sorprendente. Los integrantes se mostraron receptivos, llevamos más de un mes trabajando las partituras, la letra, el solfeo y las respiraciones”, dijo el director del coro del Santuario, Jorge Abraham García Íñiguez.

Aseguró que se buscará seguir cantando este himno cada que se pueda con el fin de socializarlo, esto a la par de las gestiones que se realizan para beatificar a Fray Antonio Alcalde.

Dicha misa será presidida por el señor cura Guadalupe Dueñas Gómez y el sacerdote Tomás de Híjar Ornelas, quien apoya esta iniciativa, es cronista de Guadalajara e impulsor de la vida y obra de Alcalde y Barriga.

Coro del Santuario cantando Himno a Fray Antonio Alcalde
Ensayos. Los integrantes del Coro del Santuario practican las estrofas del himno con ímpetu

El 7 de agosto por la mañana, la investigadora Ruiz Razura brindará una charla sobre el rescate del himno al interior del Antiguo Hospital Civil.

Himno creado para gran fiesta tapatía

Según información histórica, a la que obtuvieron acceso los académicos y estudiantes de la maestría en Gestión y Desarrollo Cultural del CUAAD, hace 126 años se vivió un gran ambiente festivo en Guadalajara por la conmemoración del centenario del obispo Alcalde; incluso, de la capital del país arribaron miles de forasteros gracias al Ferrocarril Central.

El historiador Alberto Santoscoy fue quien encabezó la organización del certamen para la elaboración de un himno que tratara sobre la persona, vida y obra del religioso.

Benefactor. Fray Antonio Alcalde instauró, en el siglo XVIII, en Guadalajara, un hospital y una universidad al servicio de la sociedad

La mañana del 7 de agosto de 1892 se ofició una misa por parte del arzobispo Pedro Loza, y se realizó un desfile de carros alegóricos, acompañados de la banda del Vigésimo Regimiento.

Durante la noche se dio a conocer que el ganador del premio de 100 pesos fue Tiburcio Saucedo, quien fue reconocido en una ceremonia al interior del Teatro Degollado. Esa noche fue interpretado el himno por alumnos de un hospicio y 20 cantores que estuvieron dirigidos por el propio compositor.

Una obra que une al barrio

A la par de esta recuperación, Vega Aguilar realiza un proyecto sobre las implicaciones de los cambios urbanos y culturales en el Barrio del Santuario, por lo que considera que esta pieza musical puede contribuir a la consolidación de la identidad de la zona.

“Este himno significa bastante porque en la actualidad la figura de Fray Antonio Alcalde está volviendo a tener mucha importancia. Con este himno la gente del barrio se puede interesar por este personaje, y nosotros, como historiadores o sociólogos, que volteemos a verlo no sólo como figura santa, sino como un personaje que hizo acciones para la ciudad”, indicó.

Santuario de Guadalupe
Tradicional. El Barrio del Santuario resiste a los cambios urbanos por medio de la identidad histórica que la ha forjado

El estudiante de maestría detalló que actualmente realiza el rodaje de un documental en el barrio, que actualmente se ve amenazado por las obras de la línea 3 del Tren Ligero, este trabajo audiovisual lo emprende junto con Ashley Astrid González Montaño, licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad UNE.

“Decidimos hacerlo sobre este espacio porque está sufriendo un cambio radical. Nos llamó la atención que la mayoría de los habitantes del Santuario son personas de la tercera edad, y cómo éste sobrevive pese al tiempo”, dijo.

Ante el desarrollo del Paseo Alcalde, el joven busca impedir que la zona se vuelva de bares, ruido y exceso de basura; por ello, expresó, se necesita reforzar la identidad comunitaria del lugar.

“Este lugar tiene muchas tradiciones y personajes tan valiosos que no queremos que se pierdan”, recalcó.

Fuente: Universidad de Guadalajara
Información: Iván Serrano Jauregui
Fotografías: Fernanda Velázquez