Julius Popper hace lo que quiere y cuando le viene en gana. Esa ha sido su actitud en los 12 años de edad que tiene y no piensa cambiar de mentalidad: proponerse una meta y conseguirla, pero sin prisas.

La banda se construyó un camino para recorrer a su antojo, disfrutando cada paso, y los frutos que ha cosechado han sido un par de materiales discográficos, una vasta cantidad de presentaciones y miles de seguidores.

En un poco más de una década de existencia, Julius Popper, banda chilena de blues y rockabilly, ha hecho a la música su aliada para recorrer su país natal y poder saborear culturas en otras geografías.

“Hemos hecho un camino diferente al resto de las bandas. Los que están en las regiones de Chile se van a Santiago y luego al extranjero; nosotros nos propusimos hacer carrera desde nuestra región (Biobío, Chile) hacía otras regiones y después ir a la capital”, cuenta el vocalista Alejandro Venegas.

En 12 años la agrupación sólo tiene dos discos: su álbum debut homónimo, publicado en 2009, y No eres tú, soy yo de 2013. Así como un par de sencillos distribuidos de manera digital en 2016: “Miau cat” y “Cielo azul”.

Para muchas personas la relación del número de discos con el tiempo que llevan tocando sería sinónimo de una carrera trabada, pero los hechos dicen lo contrario, pues han permanecido activos en la escena musical de su país de manera continúa, tocando en un sinfín de festivales, entre los que destaca Lollapalooza (2016).

“Siempre te dicen que hay que llevar tantos discos a tal edad, o ir a tal o cual lado. Nosotros hemos hecho nuestro camino. Todas las cosas tienen que salir cuando tengan que salir”, menciona Alejandro Venegas y deja en claro, una vez más, que la banda no tiene ninguna prisa y que harán lo que quieran y cuando ellos decidan.

Y es que “la tardanza” de sacar un tercer material discográfico (que probablemente vería la luz a finales de este año) no significa que la banda esté seca en su fuente de creatividad, sino que simplemente ellos hacen las cosas a su antojo.

El pianista Mauricio Santos, lo explica: “Algo característico de nosotros es que siempre hemos tocado y después grabado. En nuestras tocadas siempre metemos material nuevo. Ahora tenemos seis canciones que estarán en el tercer disco”.

En ese sentido –de hacer una historia diferente y “fuera de lo establecido”–, la agrupación ha llegado a México (segundo país que visitan después de Argentina) para conocer nuevas personas con las que puedan crear lazos.

“Venir a México siempre fue un horizonte que mirábamos, sobretodo por comentarios de músicos y lo evidente de la cantidad de gente a la que podíamos llegar”, explica Alejandro Venegas.

La música (coinciden los miembros de la agrupación) permite, entre otras circunstancias, vivir de una manera flexible y sin ataduras, disfrutando los momentos, las personas y las experiencias que se topan en su camino.

“El hecho de poder está acá en México, por ejemplo, o conocer lados nuevos es como el lado frívolo del cuento, de las cosas buenas que deja la música, pero también es conocer culturas nuevas y la oportunidad de estar en festivales muy grandes donde se siente el cariño de la gente”.

En su camino por México, Guadalajara fue la afortunada para ver por primera vez a Julius Popper, en una presentación que ofrecieron en el Café Palíndromo. Este fin de semana continúan su recorrido por la ciudad.

Julius Popper
Se presenta el jueves 8 de junio a las 22:00 horas
Centro Cultural Bretón
Calle Juan Manuel 175
Entrada libre
Banda local invitada: Habitantes