Sede. Cuerpos Parlantes tiene lugar en la calle Cruz Verde 93, en el Barrio de Capilla de Jesús de Guadalajara. Fotografía: Luis Arias


Durante 13 años, Cuerpos Parlantes ha mantenido abiertas sus puertas como un espacio feminista y comunitario en Guadalajara.

Ahí los libros, el cine, la música y las conversaciones sirven también para reflexionar sobre las violencias que atraviesan la ciudad y buscar formas colectivas de enfrentarlas.

Ahora, el proyecto comienza una nueva etapa en su sede de Cruz Verde 93, en el Centro de Guadalajara.

El espacio nació en 2013 con la intención de generar, a través de actividades culturales, herramientas para comprender cómo se estructuran las violencias y pensar acciones para hacerles frente.

Para su gestora, esa relación entre pensamiento y acción es parte esencial de Cuerpos Parlantes:

“Tiene un pie en los libros y otro pie en la calle”.

Después de permanecer durante 12 años cerca del Santuario, Cuerpos Parlantes se trasladó hace cuatro meses a su nueva sede.

El cambio, explica la gestora, fue posible gracias a la comunidad que se ha formado alrededor del proyecto y que decidió involucrarse en su permanencia.

Un lugar con acceso al conocimiento

En el nuevo espacio conviven una librería especializada en pensamiento crítico, música, feminismos y fanzines, además de una barra y una programación que incluye ciclos de cine, debates, conciertos, círculos de lectura, festivales, presentaciones de libros y espacios de formación.

Más que funcionar únicamente como un centro cultural, Cuerpos Parlantes busca que las actividades que organiza permitan mirar de otra manera los problemas que atraviesan la vida cotidiana.

Los ciclos de cine, los círculos de lectura, las presentaciones de libros y los encuentros con escritoras y artistas buscan incorporar espacios de formación desde los feminismos, la psicología social, las epistemologías críticas y las pedagogías alternativas.

Vías. El arte es una de las salidas que Cuerpos Parlantes tiene para expresar y demandar causas frente a las distintas violencias. Fotografía: Luis Arias

La apuesta parte de una idea:

Comprender cómo se construyen las violencias puede abrir la posibilidad de actuar frente a ellas.

Por eso, la gestora explica que el proyecto surgió de la necesidad de entender lo que estaba ocurriendo y, a partir de esa comprensión, encontrar acciones colectivas para enfrentarlo.

Esa perspectiva también explica el nombre del espacio.

El cuerpo, al frente

Cuerpos Parlantes retoma la expresión de un manifiesto de Paul B. Preciado que propone pensar los cuerpos más allá de los genitales y de las marcas sociales, políticas y culturales que se les asignan.

Desde esa mirada, la construcción histórica de lo femenino y lo masculino puede convertirse en una fuente de desigualdad y violencia cuando los roles sociales se imponen como obligaciones.

Pero esa reflexión no se queda dentro del espacio, ya que a lo largo de 13 años Cuerpos Parlantes ha trabajado con distintos grupos y organizaciones de la ciudad, entre ellos choferes del transporte público, vecinas que defienden sus barrios frente a procesos de gentrificación y el movimiento feminista.

Para la gestora, ahí se encuentra una de las características centrales del proyecto: mantener el vínculo entre la discusión cultural y lo que sucede en las calles.

Causas. No sólo y desde el feminismo, también luchas obreras, apoyo a Palestina y demás demandas ciudadanas se agrupan en Cuerpos Parlantes. Fotografía: Luis Arias

La mayor satisfacción de estos años, dijo, no está solamente en haber mantenido abierto el espacio, sino en su relación con el movimiento feminista de Guadalajara.

Por ejemplo, desde aquí se ha articulado la organización de las movilizaciones del 8 de marzo, particularmente a través de la Red Feminista Yo 8 de Marzo, formada en el propio espacio.

Ese trabajo también ha llevado al proyecto a pensar el feminismo como una herramienta para interpretar las relaciones sociales y las estructuras de poder.

Frente a las ideas que lo presentan como una postura de confrontación entre hombres y mujeres, la gestora defiende su carácter crítico y señala que permite comprender fenómenos como el machismo como dispositivos sociales que contribuyen a dividir y desarticular a las comunidades.

Ante los presentes desafíos

El incremento de la violencia, las desapariciones y el avance de los neofascismos forman parte de las preocupaciones que atraviesan actualmente a quienes sostienen Cuerpos Parlantes.

Cuerpos Parlantes. Fotografía: Luis Arias

Algunas de esas situaciones, además, han tocado de manera cercana a integrantes de la comunidad.

A pesar de ese escenario, Cuerpos Parlantes mantiene una convocatoria suficiente para dar el paso hacia una sede más amplia y consolidar una nueva etapa.

Ahora, un equipo de alrededor de 12 personas participa en las tareas necesarias para mantenerlo activo, desde la programación y la formación hasta la atención cotidiana del lugar.

Y esto se hace con la idea que ha acompañado su recorrido: construir comunidad desde la cultura y llevar esas discusiones más allá de sus paredes.

El cambio de domicilio fue posible, dice la gestora, por una colectividad que se ha formado y fortalecido alrededor del espacio y que hoy participa también en su sostenimiento.

Así, entre libros, encuentros y organización, como quienes forma parte de Cuerpos Parlantes dicen: mantienen ese pie en los libros y otro en la calle con el que ha construido su historia en Guadalajara.


Fotografías: Luis Arias

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  • Luis Arias

    Reportero de Ciudad Olinka. Licenciado en comunicación y maestro en Letras de Jalisco, actualmente cursando Periodismo digital. Docente en diversas universidades, guionista y con vocación de escritor.

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Luis Arias
Reportero de Ciudad Olinka. Licenciado en comunicación y maestro en Letras de Jalisco, actualmente cursando Periodismo digital. Docente en diversas universidades, guionista y con vocación de escritor.