Pueblitos en corteza de árbol


Sobre una caja de cartón instala su taller. Don José Luis González Miranda plasma tradicionales postales mexicanas en pedazos de corteza de árbol de pochote.

Con navajas delinea las casitas, sus tejabanes, la cruz de la iglesia y nunca olvida detallar los portales del mercado ni las puertas vaivén de la cantina.

Para realizar estas artesanías, que su padre le enseñó a hacer, manda traer costales de corteza de pochote desde Michoacán, Zacatecas y Guerrero, ya que éste no se da mucho por esta zona.

Incluso, asegura, este árbol es considerado como sagrado y que permite curar varias enfermedades.

Pueblitos en corteza de árboles

Durante 17 años, don José Luis vendió sus pueblitos en las calles del Centro Histórico de Tlaquepaque hasta que hace dos años la policía, que comandaba el entonces alcalde Alfredo “El Güero” Barba, los echó de ahí.

Con coraje recuerda que dicho mandatario no quería a los artesanos y por eso no los dejaba trabajar.

Pueblitos en corteza de árbol

En Tonalá fue donde encontró el apoyo para instalar su mesa sobre la avenida Tonaltecas; ahí sigue tallando y creando sus pequeños pueblos, con sus iglesias y cantinas, igual que desde hace 37 años.

Pueblitos en corteza de árbol

Este 19 de marzo, Día del Artesano, recordamos la labor que han emprendido aquellas personas que se ganan la vida creando piezas que dan cuenta de nuestra historia y remiten al folclor de los lugares donde crecieron.

Pueblitos en corteza de árbol

Fotografías: Diana Laura Cervantes