Por: Alejandra Valenciano para La vida en la Costa


EntornoEl cocodrilo americano es una especie que habita la Bahía de Banderas desde antaño, aunque en la actualidad compite con el imparable crecimiento de la mancha urbana que cercena paulatinamente su hábitat de manglar.

Armando Andrade es el biólogo que representa a a la organización SOS Cocodrilo Nayarit y ha estudiado a los cocodrilos durante 20 años.

Las hembras cocodrilo colocan sus huevos durante febrero, marzo y abril, esto no es casualidad, explica Armando.

“La naturaleza es muy sabia: sincroniza el nacimiento de los cocodrilos con la temporada de lluvias, puesto que hay mas recursos y así tienen más posibilidades de conseguir alimento y refugio”.

Incomprendidos. A diferencia de las ballenas o las tortugas, los cocodrilos no gozan de popularidad entre la población, pues su aspecto y características intimidan a las personas que los avistan. Fotografía: Luis Stevens/Naturalista

Una especie incomprendida

El principal reto que enfrenta la especie es la pérdida o invasión de su hábitat, producto de la urbanización pues terminan convirtiéndose en villanos por asolearse o transitar por hoteles, fraccionamientos o campos de golf.

A diferencia de otros habitantes de la bahía como tortugas o ballenas, el cocodrilo no es un animal carismático, admite Andrade.

“Por el aspecto la vemos, de entrada como un enemigo y desafortunadamente nidos y crías se llegan a perder porque la gente las sacrifica”.

Protección Civil atiende denuncias ciudadanas sobre la presencia de ejemplares en zonas urbanas, pero no protege nidos, explica el biólogo.

Por instinto, las madres cocodrilo buscan el mejor lugar para depositar sus huevos. Un sitio de anidación exitoso es cálido pero no debe recibir sol directo todo el día.

También debe contar con que vegetación que equilibre la temperatura. En Nayarit, las madres cocodrilo suelen anidar en:

  • El Río Ameca
  • El Estero del chino
  • La Laguna del Quelele
  • El Estero Carilleros.

Estero El Salado

Un censo de reptiles

Existen ciudadanos abiertamente en contra de la presencia de esta especie, al punto de que en redes sociales reclaman a autoridades municipales no hacer nada para mantener a los cocodrilos lejos de los humanos y que llaman incluso a exterminarlos.

Al respecto, el biólogo recuerda que fueron los asentamientos urbanos y turísticos los que irrumpieron en el territorio de distribución de la especie.

Para justificar el asesinato de ejemplares, los detractores de la especie argumentan que existe una sobrepoblación de enormes cocodrilos. Sin embargo Armando Andrade precisa que en realidad se trata de una población joven en proceso de recuperación.

“Tenemos registrados 270 ejemplares, cerca de 75% son animales que no miden más de 120 centímetros. De estas, 20 son hembras reproductoras”.

“Las crías tienen una posibilidad de sobrevivir de entre el 10 y 15 %; la mayoría no superarán el primer año de vida y esto es algo natural”.

El biólogo comenta que estos reptiles miden 25 centímetros al nacer y al ser tan pequeñitos pasan a formar parte de la dieta de otras especies.


Fotografías: cortesía La Vida en la Costa / Luis Stevens

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