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Resiliencia, memoria y justicia. Son palabras que han acompañado a las víctimas de las explosiones del 22 de abril de 1992 en Guadalajara a lo largo de tres décadas.

En su lucha por exigir indemnizaciones justas y un trato digno, aprendieron a sobrellevar el dolor por la pérdida de familiares, de sus viviendas o de una parte de su cuerpo.

También realizaron manifestaciones sociales y culturales, actos de resistencia contra el olvido y a favor de la verdad, pues sigue sin quedar claro quiénes fueron los responsables.

El activista Jorge Verástegui González, coordinador editorial del libro Abril en la memoria: 30 años, comparte que este caso es un ejemplo de unión y persistencia social ante un Estado omiso.

De ahí que la fundación Heninrich Böll lo retomara y decidiera realizar esta publicación, para dar fe del esfuerzo de la sociedad civil, y para que su lucha no quede en el olvido.

“Que no se olviden estos hechos porque me parece que son heridas que siguen abiertas en la comunidad, que se podrían repetir en otras partes”.

Histórico. El libro hace un repaso por la historia del barrio de Analco y cómo modificó su estilo de vida a partir de las explosiones. Fotografía: Jonathan Bañuelos

Un barrio histórico

En entrevista, Verástegui González comparte que el libro hace un repaso por la historia del barrio de Analco, y de cómo lo transformó las explosiones del 22 de abril de 1992.

Demuestra, añade, que la negligencia y omisión de las autoridades ante las alarmas de los vecinos por la presencia de olores a gasolina y solventes provocan estas desgracias.

“Este tipo de impactos desapareció lo que era el barrio de Analco antes de las explosiones y lo convirtió en un lugar completamente diferente”.

A través de los testimonios de vecinos, víctimas, voluntarios de rescate, fotógrafos que cubrieron los hechos, se hace una crónica de lo ocurrido tras las explosiones.

Narra también lo que vino después, la exigencia de las víctimas por conocer la verdad y ser indemnizados de manera justa, y las represiones y presiones que obtuvieron del Estado.

Memoria. El libro apuesta a que las nuevas generaciones no olviden esta historia ni la propia del barrio de Analco. Fotografía: Jonathan Bañuelos.

Respaldo cultural

Abril en la memoria: 30 años, dedica un segmento a la comunidad artística de Guadalajara que hizo suyo este caso a través de obras de teatro, pinta de mantas, poesía, murales, entre otras expresiones.

La producción artística, subraya el documento, ha servido como instrumento de memoria que permite recordar lo que ocurrió y lo que no debe volver a pasar.

“La comunidad artística respondió no desde una posición abstracta, sino concreta y con la intención de ayudar a las víctimas, sus familias y sobrevivientes”.

Una de esas iniciativas fue la construcción de un memorial, fue desde meses de la tragedia una de las exigencias de los afectados, peor en eso también fueron ignorados.

Estela contra el olvido

Los gobiernos de Jalisco y Guadalajara convocaron a la realización del ‘Monumento In Memoriam 22 de abril’ y el ganador fue el arquitecto Juan Lazagorta Vallín por su proyecto ‘La hermandad del laberinto’.

Recibió el premio económico, pero nunca se construyó su obra.

De ahí que fueran las víctimas, a través del Movimiento Civil de Damnificados y la asociación civil 22 de Abril en Guadalajara impulsarán la creación independiente de un monumento.

Tras años de iniciativas para conseguirlo, de la mano del escultor Alfredo López Casanova, se erigió en 2018 la ‘Estela contra el olvido’ en el jardín de San Sebastián de Analco.

Memoria. La obra del escultor Alfredo López Casanova se logró por la organización de la sociedad. Fotografía: Jonathan Bañuelos.

Verástegui González añade que esta obra escultórica fue una exigencia de los sobrevivientes de tener “algo” que les permitiera, a propios y extraños, recordar la historia.

“Tener materializado algo que les represente, que les recuerde, que confronte el espacio de su comunidad para que no se olviden estos lamentables hechos”.

Es una obra que se hizo con la comunidad y eso le da “mayor potencia”, porque al verla, es imposible no pensar en las víctimas y en su lucha por la justicia y por la verdad.

Un libro colectivo

El activista y coordinador editorial del libro añade que este material se hizo desde la colectividad, auspiciado fundación Heninrich Böll, para que quedé como un documento contra el olvido.

Abril en la memoria: 30 años se repartirá de manera gratuita a los asistentes a las presentaciones del libro, y estará disponible en versión digital en el sitio web de la fundación Heninrich Böll.

Presentaciones

  • Viernes 22 de abril a las 11:00 horas, en el auditorio W del ITESO.
  • Viernes 22 de abril a las 17:00 horas en Jardín de San Sebastián de Analco.
  • Sábado 23 de abril a las 18:00 horas, en Casa de Fuego, Café y Cultura (Donato Guerra 430).
  • Jueves 28 de abril a las 12:00 horas, en el auditorio Rosario Castellanos del CUCSH.

Fotografías: Jonathan Bañuelos

Autor

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Reportero de Ciudad Olinka. Ha trabajado para NTR, Mural, Más por Más GDL, La Jornada Jalisco y Radio UdeG Ocotlán.