Muñecas de San Cristobal Zapotitlán, JocotepecPor: Iván Serrano Jauregui y Pablo Miranda Ramírez


Sobre la carretera que une a Jocotepec y San Luis Soyatlán se esconde San Cristóbal Zapotitlán, una discreta localidad en la que las manos de hábiles artesanos convierten la hoja de maíz en muñequitas dignas de cualquier colección.

Entre esos artesanos se encuentra María Luisa Jiménez Martínez, Doña Licha, quien desde hace más de 25 años usa sus manos para crear estas pequeñas figuras, que suelen portar coloridos vestidos basados en vestimentas tradicionales.

“Empezamos con la cabecita, las manitas, la manga que se requiere. Le vamos dando forma, luego el cuerpo, la base de la muñequita y después le ponemos la faldita”.

Con sus manos Doña Licha adquiere la hoja de maíz y la tiñe y seca si es necesario.

Muñecas de San Cristobal Zapotitlán, Jocotepec
A mano. Las muñequitas de hoja de maíz que hace Doña Licha en San Cristóbal han llegado a comercializarse en otros municipios como Mazamitla y a localidades de Michoacán.

Después empieza el modelado de cada parte de la muñeca, que puede medir hasta 30 centímetros, o lo que requiera el comprador.

El proceso entero ocurre en casa de Doña Licha, que a veces la hace de taller y escaparate para exhibir esas pequeñas figuras que han marcado a ella y a su familia.

Tradiciones en familia

Doña Licha aún recuerda que hace más de 25 años empezó a trabajar con la hoja de maíz.

Pero la habilidad para transformar ese material tardó en tomar forma: antes de convertirse en artesana esta actividad no figuraba en sus días.

Muñecas de San Cristobal Zapotitlán, Jocotepec
Artesana. Aunque en un principio a Doña Licha no te interesó la artesanía en hoja de maíz, esta actividad se convirtió pronto en algo recurrente para ella y su familia.

“No me interesaba, no me llamaba la atención, había pasado un dolor fuerte, estaba triste y mi mamá me dijo ‘ve hija, para que pases el rato y te salgas un rato de tu casa y no estés pensando’ y empecé a salir a las clases”.

Así fue como esta artesana dio sus primeros pasos. De sus manos surgían flores, trajineras, arreglos y otras piezas; y poco a poco esta actividad se convirtió en el sustento para ella y su familia.

“Le seguí echando ganas, ahí vi un futuro, dije ‘sí, sí le vamos a hallar a la artesanía’”.

Después de perfeccionar su técnica, Doña Licha empezó a experimentar con más colores y formas.

De esta manera se adentró en la creación de muñecas de hoja de maíz con vestimentas típicas de diferentes regiones y culturas.

Muñecas de San Cristobal Zapotitlán, Jocotepec
Tradición. En San Cristóbal Zapotitlán hay más de una veintena de artesanos que trabajan con la hoja de maíz; cada uno de ellos con su estilo particular y único.

San Cristóbal, a la orilla de Chapala

Localizado en el municipio de Jocotepec, San Cristóbal Zapotitlán es una pequeña localidad incrustada en la vía que conecta con San Luis Soyatlán. El discreto pueblo busca atraer la mirada con las letras que gritan su nombre.

En esa localidad, Doña Licha y otra veintena de artesanos trabajan con la hoja de maíz, cada uno con su distinto estilo e historia.

Esta actividad es una de las pocas que dotan de identidad al pueblo y que convierten a la artesanía en el sustento económico de varias familias.

Como en el aparador de la casa de Doña Licha, donde hay decenas de muñecas de hoja de maíz.

Parece que cada una baila y se mueve con una melodía distinta, y llevarán ese sentimiento a los hogares de aquellos que desean quedarse con un pedacito de San Cristóbal Zapotitlán.


Fotografías: Pablo Miranda Ramírez

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