Bajo la premisa de que después del caos viene la armonía, la compañía de danza Nubem montó la obra de danza contemporánea Desquebrajo.

Su director, Josué Valderrama, narró que la idea surgió tras reflexionar sobre la pandemia de Covid-19, de cómo una situación así podría rompernos, pero sólo “nos cuartea”.

Pero es al mismo tiempo una alegoría a los constantes “Big Bang” que en la vida atravesamos.

Los cinco bailarines en escena van representando la creación del universo, el paso de lo ríspido a lo armonioso.

“Se puede interpretar como un sistema planetario o como una familia, que se va formando, llenando de armonía, pero llega un punto de madurez donde todos tienen que desplazarse, irse”.

Ciclo. Los cinco bailarines en escena van representando la creación del universo. (Fotografía: Carlos Alvar González).

Eso se logra de la mano de una iluminación que incluye lámparas portátiles, la pieza sonora La gravedad de los cuerpos, a cargo de Kenji Kishi Leopo; el vestuario y una coreografía compleja.

Así, desde esa mirada cósmica pero interna de cada individuo, la dramaturgia de la obra nos lleva a aprender a vivir con nuestra propia luz, comparte Valderrama.

Iluminarán El 790

En la misma función, Nubem presentará su obra Triquina, a cargo de cuatro bailarinas, que exponen a personajes parásitos de la sociedad.

Ejemplos de personas que se facilitan la vida a costa de los demás, como los políticos y los banqueros.

Desquebrajo se presentará los días 19 y 27 noviembre, así como el 3 de diciembre a las 20:30 horas en el foro El 790 (Prisciliano Sánchez 790, Guadalajara).


Fotografías: Cortesía Carlos Alvar González.

Artículo anteriorTradición y cultura con las máscaras de San Martín de las Flores
Artículo siguiente“Poderoso Victoria”, filme luminoso en la Laguna de San Marcos
Reportero de Ciudad Olinka. Ha trabajado para Mural Grupo Reforma, Más por Más Guadalajara, La Jornada Jalisco y Radio UdeG Ocotlán.