Pese a que el turismo religioso es una importante fuente de ingresos económicos, en Jalisco hay varias desatenciones que impiden un mejor desarrollo de las actividades que ocurren alrededor de dicho sector.

Una de estas fallas es la falta de atenciones sanitarias.

Los sitios religiosos no están preparados aún para recibir a los turistas, es una realidad y es un gran problema, porque se han preocupado sólo por la parte devocional”.

“Pero la parte de la infraestructura y el impacto de la comunidad no se ha dado”, declaró el doctor Rogelio Martínez Cárdenas, profesor investigador del Centro Universitario de los Altos (CUAltos).

Muchos santuarios buscan promoverse, pero “no hay suficientes sitios sanitarios para recibir a toda la gente, incluso existe fecalismo que se convierte en riesgo sanitario”, añadió.

Rituales. A través de Jalisco existen distintas expresiones religiosas que poco a poco se convirtieron en tradiciones que perduran en nuestros días y dan identidad a las regiones. Fotografía: Secturjal.

Impacto a la naturaleza

Una deuda pendiente más del turismo religioso son los daños ambientales que éstos generan.

El investigador externó que si bien la Romería de Zapopan cuenta con una logística de limpieza tras el paso de los feligreses, esa no es una constante con otras manifestaciones.

“No se está atendiendo de manera adecuada, hay mucha contaminación. Al no estar regulado, no se están tomando las medidas pertinentes”.

“En la Peregrinación de la Fe, que viene de Ciudad de México a San Juan de los Lagos, los feligreses pasan por campo traviesa y generan problemas”.

Los estragos van desde basura hasta destrucción de flora y atentados contra fauna en espacios naturales.

Faltan indicadores para medir impacto económico

Aunque el Monitoreo de Indicadores del Desarrollo (MIDE) Jalisco dio a conocer que casi 50 por ciento del turismo se redujo en la entidad en el último año, para el investigador del CUAltos esta cifra está sesgada.

“La Secretaría de Turismo de Jalisco (Secturjal) sólo muestrea algunas poblaciones, no donde ocurre todo el turismo del Estado.

“El turismo religioso está en zonas donde son muestreadas, eso complica conocer el potencial que tiene”.

“Con excepción de San Juan de los Lagos no hay otro santuario que sea muestreado por la Secturjal”, puntualizó Martínez Cárdenas.

Tradiciones. A lo largo de todo Jalisco existen diferentes costumbres que están arraigadas en las sociedades locales y se manifiestan a través de festejos como la Romería en Zapopan o el peregrinaje de fieles. Fotografía: Secturjal.

Según estimaciones del investigador, en 2021 fueron 4.7 millones de visitantes los que acudieron a algún sitio religioso, que dejó una derrama económica de 2 mil 266 millones.

“Una caída de casi la mitad de la derrama de 2019, que fue de 4 mil 944 millones de pesos”.

“Al turismo religioso no se le ha dado la importancia que tiene porque se ha enfocado mucho a lo que son destinos de sol y playa, ciudades patrimonio y pueblos mágicos; sin embargo, (el religioso) es uno de los más abundantes que hay en el país”.

Dijo que lo importante del turismo que dejan las manifestaciones religiosas es que no se va a las grandes cadenas de hoteles y restaurantes, como ocurre en el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) y Puerto Vallarta, sino que queda en las comunidades.

Una red de sitios turísticos

“Los grandes santuarios están en el Centro Occidente del país, que se unen en rutas de peregrinación”.

“Normalmente, los peregrinos visitan varios a la vez, desde Michoacán (con el Señor de los Milagros, en Nuevo San Juan Parangaricutiro), hasta el Santuario de Plateros en Zacatecas”, describió el investigador.

En ese tramo la ruta se une a Jalisco con varios puntos de gran importancia para feligreses que veneran a la Virgen de San Juan de los Lagos o a Santo Toribio Romo, en Santa Ana de Guadalupe, municipio de Jalostotitlán.

Otros sitios importantes en Jalisco para el turismo religioso son los municipios que atraviesa la Ruta del Peregrino rumbo a la Virgen de Talpa, en las regiones Valles y Costa Sierra Occidental, así como en Zapopan con la imagen de La Generala.

También La Luz del Mundo, en Guadalajara y el Templo del Señor de los Rayos, en Temastián, en la región Norte.

Baño de Cristos en San Martín Hidalgo
Veneración. Otra tradición que atrae turistas ocurre el Miércoles Santo en el Templo de San Martín, cuando los propietarios de las imágenes religiosas acuden al Baño de Cristos. Fotografía: Iván Serrano Jauregui

Sin embargo, existen otros sitios que han sido invisibles para las instancias de turismo en Jalisco, como la Virgen de la Defensa, en Atemajac de Brizuela y Tapalpa, o la Virgen del Sagrario de Tamazula de Gordiano y Zapotiltic.

“Lo ideal es que existiera un proyecto; de hecho, Jalisco es el único Estado que tiene una Dirección de Turismo Religioso, habría que hacer un proyecto conjunto para toda la entidad”.

“Le apuestan mucho a los sitios desarrollados, pero hay otros con mucho potencial, que implica apoyo intermunicipal”.

El secretario académico del CUAltos, Antonio Ponce Rojo, recalcó que la investigación de Martínez Cárdenas es uno de los 78 trabajos que realizan 30 miembros pertenecientes al Sistema Nacional de Investigadores (SNI) y 110 profesores de tiempo completo en el centro universitario.

 

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La estela que deja el turismo

La rectora del CUAltos, Karla Planter Pérez, manifestó que en México el turismo representa 8.7% del PIB.

“En Jalisco, representa 11.5% de su ingreso. Ha sufrido una caída importante por la pandemia, como en todo el mundo”.

“Se habla de cifras, que para México hubo una disminución de 44.3 hasta 53 por ciento”.

Recordó que el turismo es la fuente principal de localidades, donde incluso impide el desplazamiento migratorio.

“El beneficio del turismo no sólo se circunscribe en lo económico, ya que las comunidades, culturas y zonas naturales encuentran oportunidades para preservarse, compartirse y protegerse”.


Fotografías: Secretaría de Turismo de Jalisco/Iván Serrano Jáuregui.

FuenteUniversidad de Guadalajara
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Reportero de Ciudad Olinka. Ha colaborado en Gaceta UdeG, Kä Volta, Revista Colibrí, El Diario NTR Guadalajara, Radio UNAM y Radio UdeG Ocotlán.