El sector cultural de Jalisco fue devastado por malas decisiones gubernamentales y por la pandemia.

Esto menciona la directora de la escuela de danza Trazenda, Itzel González.

En entrevista para Ciudad Olinka, la bailarina comparte su opinión respecto a las políticas públicas de la Secretaría de Cultura de Jalisco (SCJ).

Pero también, los retos que ha enfrentado durante la pandemia, y el actual estado del sector.

Administración de Jaspersen

En dos años de Giovana Jaspersen al frente de la Secretaría de Cultura fueron eliminados programas culturares que, apunta Itzel, eran fundamentales para garantizarle a la población el acceso a las manifestaciones artísticas.

“Borró el pasado sin tomar en cuenta para nada el sentir, las necesidades verdaderas y reales de la comunidad y del público en general”.

El problema radicó, añade, en que la ex funcionaria estuvo fuera de Jalisco cerca de una década y perdió el tacto de las escenas culturales de la entidad.

“Viene con un nuevo discurso de innovación, de utilizar la tecnología”.

“Pero en ese discurso nos deja sin pasado, porque borró todo lo que estaba existente, todos estos programas”.

En una carta que Itzel y más de 150 artistas y promotores culturales hicieron pública, a inicios de febrero, se enumeran un amplío número de programas que ya no existen, como los Miércoles Literarios, instaurados por el poeta Elías Nandino en los años 70.

También desapareció el Festival Internacional de Danza Contemporánea Onésimo González, que Itzel recuerda con nostalgia pues fue un evento realizado en memoria de su padre.

“La desaparición del festival nada más respondió a todas las críticas, y a todas las manifestaciones de mi parte en contra de lo que hizo en la emisión del 2019″.

“Para no tener mayor problema mejor decidió borrar una política cultural, que ya era patrimonio del estado de Jalisco porque tenía más de 20 años”.

Itzel criticó en su momento que la SCJ realizó cambios al festival sin consultar a la familia del bailarín, como lo fue incorporar disciplinas que no se apegaban a la esencia del encuentro.

“Cuando una persona no tiene el compromiso real y verdadero de servir a su ciudadanía no hay manera y no hay forma; entonces no había diálogo, no contestaba los escritos”.

Pandemia y cierre de escuelas

En 2017, Itzel creó su escuela de danza Trazenda y logró mantenerla a flote “a golpe y porrazo”, pero en 2020 tuvo que cerrar el plantel donde se encontraba, y abrir un espacio más reducido.

Estaba en una sesión fotográfica con sus alumnos para promocionar presentaciones que tenían en puerta, cuando se desató la pandemia de Covid-19.

La contingencia sanitaria obligó a cerrar espacios considerados no esenciales. Ella aguantó seis meses pagando la renta y mantenimiento del espacio, hasta que ya no pudo más.

“Afortunadamente encontré otro espacio pequeñito que me ha permitido al día de hoy, medio vivir”, menciona tras compartir que de 70 estudiantes con los que contaba a inicio de la pandemia, sólo se quedó con una veintena, a quienes les da clases personalizadas o en línea.

Sin embargo ha sorteado con los ‘botonazos’, los cierres temporales que aplica el gobierno del estado para evitar contagios.

La situación económica para los artistas es desastrosa, menciona, pues tras la afectación por malos manejos gubernamentales, la pandemia vino a profundizar la crisis.

“Imagínate, yo tengo 51 años, no tengo seguro social ¿a dónde acudo si me llego a infectar? Es una cuestión que tienen que tomar en consideración las autoridades, porque somos una parte importante.

En primera dejamos una derrama económica, y dos, somos fundamentales para la salud física y mental del individuo”.

Borrón y cuenta nueva

Frente a ese escenario es que ella, junto con decenas de artistas de diferentes disciplinas, alza la voz para evidenciar la situación y exigir medidas urgentes para atender al sector cultural.

En ese sentido, pide a las autoridades estatales que encuentren el perfil idóneo para que ocupe la SC, priorizando el diálogo con los agentes culturales, escuchando sus necesidades.

“Los que tenemos los conocimientos somos nosotros, los que estamos ahí afuera en la calle, en nuestras escuelas, espacios, teatros; las administraciones vienen y se van, y nosotros nos vamos a seguir dedicándonos a esto”.


Fotografías: Facebook Trazenda