Sentimientos encontrados. Las tres comunidades de Zapotlán del Rey que celebran cada año La Morisma atraviesan un momento de melancolía y nostalgia por la cancelación del evento.

Por primera vez en la historia, Moros y Cristianos no pelearán por la imagen de la Virgen de la Candelaria, comparte Sandra Yáñez, una de las organizadoras.

“Hemos estado preguntando y sí, es la primera vez. Yo no creí mirarlo”.

“Yo decía ‘el día que no participe es porque ya no estoy, porque voy a estar muerta’. Así lo pensaba”.

Debido a la pandemia se optó por dejar a la virgen en su tempo, en Otatlán, y no hacer su recorrido por La Noria o El Sauz, según sea el caso. Es decir, no habrá verbena.

Desde octubre, los habitantes de los tres poblados comienzan a confeccionar vestimentas y luego a ensayar el parlamento, pero en esta ocasión eso no fue posible.

Robo de los Moros a la imagen de la Virgen de la Candelaria, Morisma en Zapotlán del Rey
Tradición. Las tres comunidades de Zapotlán del Rey se unen en la realización de estos festejos religiosos.

“No se hizo ningún preparativo para la Morisma. No se prepararon las coronas, no se entrenaron los caballos, no se sacaron los trajes. siguen ahí empolvados”.

La celebración comenzaría este año el 20 de enero en El Sauz, pero días antes se confirmó que no había condiciones para hacerlo.

Así, el 2 de febrero será diferente para estos fieles católicos de la Región Ciénega. Las multitudes en las calles, volcadas en la celebración, tendrán que esperar.

“Es una nostalgia muy extraña y muchos sentimientos encontrados. Es lo que yo he notado en las tres localidades que se involucran”.

La Morisma es una fiesta que alude a la batalla entre españoles y musulmanes, en el siglo XV, por el control del sur de la Península Ibérica.


Fotografía: Sandra Yáñez.