"De Mulato y Mestiza", pintura sobre el sistema de castas en la Nueva España
Discriminación. Durante la Época Colonial, en la Nueva España se jerarquizaba el valor de una persona a partir de su origen étnico, donde se privilegiaba a quienes tenían la piel clara y oprimían a quienes eran de color más oscuro. Imagen: “De Mulato y Mestiza”, pintura sobre el sistema de castas colonial

La tercera cultura madre de la identidad mexicana es la que trajeron personas originarias de África, como parte de la colonización española en América.

Y aunque eso se sabía que existía de forma general, no se conocía con exactitud su influencia demográfica en la historia de localidades como Autlán de Navarro.

Por lo que para Lilia Victoria Oliver Sánchez fue de gran sorpresa dar con información que revela eso y que comparte en el libro Autlán de la Grana. Población y mestizaje.

La académica y rectora del Centro Universitario de la Costa Sur (CUCSur) de la Universidad de Guadalajara encontró que en 1689 vivían en Autlán 30 familias de españoles, 29 de población originarias, 26 de mestizos y 11 de mulatos.

Lo que muestra que no sólo se mezclaron españoles y personas originarias, ya que la presencia de mulatos habla de que también se emparentaron con esclavos africanos.

“Era lo que más me motivaba a mí, esa inquietud surgió al haber planteado en otros estudios las hipótesis de que hay un número importante de población de origen africano que no ha sido puesta a la vista, quizá porque no era tan visible como en Veracruz, Oaxaca o Guerrero”.

Investigación. En el libro “Autlán de la Grana. población y mestizaje” se da cuenta de las raíces etnoculturales de la localidad de la Sierra de Amula

Dicha información sobre la demográfica de los siglos XVII y XVIII fue localizada en dos listas de comulgantes, resguardadas en el archivo histórico de la Arquidiócesis de Guadalajara.

Derivadas de que los párrocos franciscanos tenían levantaban padrones para saber quiénes cumplían con la confesión y la comunión en Semana Santa.

La población estaba compuesta por esclavos y mulatos representaba en 1689 el 23 por ciento.

En las listas consultadas se cuenta con nombres, cuántos hijos y qué edades tenían, así como datos sobre en qué haciendas trabajaban.

Una sociedad bastante desigual

Oliver Sánchez recordó que los mestizos fueron tremendamente discriminados, pues el humanista Lorenzo Lebrón de Quiñones registró que no eran protegidos por españoles ni por indígenas y que se les calificaba como espurios, adulterinos e incapaces.

“Sin embargo, los más discriminados de todo el sistema de castas fueron los afrodescendientes. Calificar al humano por su color de piel es uno de los grandes lastres de la humanidad”, aseguró la investigadora.

Cambio en la demografía autlense

En Autlán de la Grana. Población y mestizaje también se aborda cómo el mestizaje a finales del siglo XVIII cambió el rostro demográfico de la localidad.

“Los mestizos habían desaparecido (quedaba solamente una familia), y surgió un grupo étnico que los documentos de la época llaman “coyotes”: hijos de la mezcla que se va a dar a lo largo del tiempo entre españoles, la población originaria y los afrodescendientes”.

Pintura de un hombre mestizo y una mujer indígena, con niños que son llamados "coyotes".
Absurdos. La clasificación de castas en el México colonial hizo que hubiera motes como el de “coyote”, para clasificar la posición de la gente.

Dijo que se contaron, en ese entonces, a 254 personas designadas como coyotas.

“Esto nos habla de dos grupos étnicos que son los pilares demográficos de Autlán: españoles y afrodescendientes”

“También observamos que se perdieron dos pilares: la población originaria y los mestizos, que no pudieron sobrevivir como grupo”.

La rectora del CUCSur recalcó que “no podemos borrar de nuestro pasado lo que ya todos han designado como nuestra tercera raíz: la africana“.

“Esto nos hace una cultura mucho más rica y diversa, y antes que borrar a nuestros antepasados hay que integrarlos a nuestro presente con toda la dignidad histórica”.

Ejemplificó como aportaciones de la cultura africana a la herencia actual a el mariachi y los huapangos.

“Escribí este libro porque mi madre era de Autlán, para honrar a mis ancestros de estos tres grupos étnicos”.


Fuente: Universidad de Guadalajara – CULagos
Información: Marina Ortiz