Ante la alarmante cifra de 11 mujeres desaparecidas al día a escala nacional, las artistas urbanas Mone Argumedo y Mari Carmen (MC) Lancaster realizaron el mural Florecer 25N.

Con flores impresas a blanco y negro y 11 espacios vacíos entre ellas plasmaron esta obra, como acto de memoria a las víctimas de feminicidio y violencia de género.

Las artistas tapatías realizaron este mural el 25 de noviembre de 2020, por el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

MC Lancaster compartió que la sororidad es importante, y que apropiarse del espacio público ayuda a que las mujeres se identifiquen y encuentren acompañamiento a través del arte.

“Es un tributo a las mujeres que tienen vidas muy violentas o se les termine la vida de manera violenta. Es importante encontrar los espacios para expresarnos, abrazarnos.”

Flores y ausencias

Florecer 25 N busca dar el mensaje de la importancia de las mujeres en la sociedad, que se note la ausencia de las que no están y que al caminar por la calle, podamos reflexionar sobre la violencia que no cesa, compartió MC Lacanster.

“En cuanto a las mujeres es acompañamiento, es mostrar lo que nos sucede. Para los hombres es reflexiona sobre esto, cómo se denotan las ausencias, y pues es eso, un ejercicio de reflexión, muy sororo.”

Para Mone Argumedo, al sentir este tema muy cercano, compartió lo que significa colocar flores, no solo en este mural, sino también en sus obras que se encuentran en otros puntos de la ciudad, principalmente por la colonia Americana de Guadalajara.

“Cada flor es cada una de nosotras, así de simple, todas son diferentes y a fin de cuentas todas somos iguales”.

¿Cómo se logró concretar el mural?

Con pegamento en las manos y mientras esperaban a que secara el papel, relataron que al conocerse se dieron cuenta que en distintos puntos de la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG) ambas habían pintado flores y activismo feminista, relató MC Lancaster.

“Hubo toda la química, en los proyectos que hacemos, incluso en el tipo de gráfica que utilizamos; las dos tenemos muy presente el activismo que tiene que ver con el feminismo, entonces se trabajó en la idea, en cómo hacerlo”.

Mone Argumendo agregó que “se hizo la gestión, se logró y pues ya, tenía que pasar, vio mis flores y fue ahí cuando dijimos, ‘pues que se arme’, queremos hacerlo, es necesario”.

Ambas portaban playeras negras de Tour Street Art Gdl, que formó parte del vínculo con la Alianza Francesa, que donó el espacio para colocar el mural que se encuentra en Prisciliano Sánchez, en la colonia Americana.

Mujeres apropiándose de las calles

Si bien, poco a poco, las mujeres han luchado por tener presencia en distintos ámbitos de la sociedad donde eran invisibilizadas, el arte ha sido un terreno bien aprovechado, no sólo para mostrar talento, sino también para emitir mensajes feministas.

Hay quienes aseguran que las pintas realizadas durante manifestaciones feministas no son arte, y no lo son, porque representan una denuncia, una queja, una mancha de descontento.

Por otro lado, el arte urbano también brinda distintos mensajes y situaciones sociales, que han sido aprovechas, también, a favor del feminismo.

Para MC Lancaster existe una clara diferencia entre el “art street” y el arte de sala, empezando por el acceso al público.

Para ella las reacciones que se generan con el arte en la calle son tan variadas como cada pensamiento, por lo que la interacción es más interesante.

“De entrada deja a un lado privilegios y el discurso cambia porque en calle es interactivo, y en sala es la interpretación de público muy selecto”.

Elegir el arte urbano tiene un propósito y es mostrar también que el espacio público es un lienzo, de ir cambiando la percepción de arte, para hacerlo accesible, como señaló Mone Argumedo.

“Una intención de reflexión, de que quiero mostrar algo, quiero decir algo y no nada más ‘quiero coleccionar algo o quiero decorar’, entonces, hay intención de un mensaje”.

En el espacio público las mujeres nos sentimos inseguras, y a través del arte urbano con mensajes feministas, es que podemos ver que no estamos solas, que nos tenemos las unas a las otras, que nuestro grito es escuchado; es donde encontramos sororidad.


Fotografías y video: Cristina Arana