Centro Acuícola de Tizapán el Alto
Proyecto. Tras seis años de investigación, biólogos comprenden mejor los ciclos biológicos de esta especie endémica del Lago de Chapala. Fotografía: SADER Jalisco

EntornoLos jaliscienses de cinco décadas o más recuerdan con nostalgia los platillos del pez blanco del Lago Chapala, una especie actualmente amenazada por diversos factores adversos.

Como pez comestible era parte del menú en restaurantes tapatíos, pero sobre todo en la ribera del lago y la Región Ciénega.

Tras varios años de investigación en el Centro Acuícola de Tizapán el Alto, por parte de biólogos de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER Jalisco), ya se cuenta con resultados que auguran el rescate de esta especie.

El director de Acuacultura y Pesca de la dependencia estatal, Agustín González Zaragoza, expresó que los avances alcanzados permiten que haya mejores condiciones de cautiverio.

Esto, dado que se trata de una especie muy sensible, y por ello se corre el riesgo de que se muera si se le lastima o se le somete al estrés.

Se conoce más sobre el pez endémico

Pez blanco de Chapala en Centro Acuícola de Tizapán el Alto
Amenazado. El pez blanco llega a tener un tamaño similar al del charal, por lo que suele ser pescado sin intención durante el tiempo de veda. Fotografía: SADER Jalisco

Los avances que se han logrado en el Centro Acuícola de Tizapán El Alto para con la especie son:

  • El sexado de los individuos, que significa diferenciar morfológicamente a los machos y las hembras; algo de gran importancia para una mayor producción de huevos.
  • La reproducción de la especie.
  • El control de los organismos.
  • Dominio los procesos de manejo de la misma especie, dado que es un poco delicada para el manejo.

El biólogo Alejandro Fernández Huerta precisó que ya son seis años de trabajo sobre este pez, que deriva en el conocimiento de su ciclo de crecimiento, alimentación y conducta reproductiva.

Puntualizó que puede ser una especie que tuviera su desarrollo en una granja, pero tiene en su contra un ciclo de crecimiento prolongado de dos o más años, que desalienta hacer negocio bajo esta modalidad.

“Podemos decir que tenemos varios lotes de organismos ya nacidos aquí para su engorda y después liberarlos a la laguna”.

 

Pez blanco de Chapala en Centro Acuícola de Tizapán el Alto
Logro. En el Centro Acuícola de Tizapán el Alto han logrado identificar cuáles ejemplares de pez blanco son machos y hembras, con el fin de lograr una mejor producción de huevos. Fotografía: SADER Jalisco

El biólogo Doroteo Barragán refirió que se ha logrado definir cómo se integra la dieta de este pez, que son microalgas, rotíferos, daphnias, tenebrios (pequeños gorgojos) y otros organismos.

Dijo que el proceso de crianza controlada es laborioso, tanto en laboratorio, como en las tinas donde crecen, pues un animal cuando nace mide cuatro milímetros, lo que trae consigo una etapa crítica para su manejo en su periodo de larva a organismo juvenil.

Para asegurar la sanidad de los peces, indicó que hay que vigilar la calidad de los alimentos y las buenas prácticas en el manejo de las condiciones del agua, como su nivel de salinidad, su temperatura y el PH.

Una especie que involucra cuidados

El pez tiene un tamaño y peso reducidos (de 100 a 150 gramos, y 25 centímetros de longitud máxima) y tiene un sabor exquisito al paladar.

Un factor que juega en contra del pescado blanco es su parecido con el charal en su etapa juvenil, lo que origina que se le confunda y se le capture cuando no tiene la talla adecuada para su consumo.

Pez blanco de Chapala en Centro Acuícola de Tizapán el Alto
Apoyo comunitario. Pescadores de la Ribera de Chapala colaboraron en la recolección del pescado blanco para el estudio del mismo, por parte de SADER Jalisco

Fernández Huerta Recordó que los individuos originales se obtuvieron con apoyo de pescadores de charal, por medio de una colecta directa de la fauna del lago.

Esto se ha replicado con el auxilio de pescadores de varias localidades ribereñas (Chapala, Tizapán, Mezcala y Jocotepec, entre otras); eso ha permitido disponer de un banco de genoma de la especie.

Resaltó que ahora el reto es aumentar la escala de producción y tener más dominio del ciclo reproductivo, como para hacer periódicamente liberaciones en el lago.

De igual forma se ha logrado que en el banco de los peces sementales no se tenga consanguinidad, lo que facilite una buena calidad en su genética.

El género Chirostoma (Menidia) incluye a los charales y pescado blanco, pertenece a la familia Atherinopsidae.

El género es endémico de la República Mexicana e incluye 25 especies, algunas de ellas presentes en los lagos del occidente del país, como Chapala y Pátzcuaro.