Parroquia de Ocotlán. Fotografía: Iván Serrano Jauregui
Destino. Esta localidad es un punto de encuentro de la religiosidad y el desarrollo industrial. Fotografía: Iván Serrano Jauregui

De Ocotlán se podrá hablar sobre sus taquerías, mueblerías, fiestas y sus mosquitos, pero si algo ofrece es su amistad. En este municipio de la Región Ciénega se pueden tejer amistades para siempre.

En este “lugar de ocotes”, según su toponimia, se pueden encontrar personas de toda la región y estados vecinos, que convergen ahí principalmente por cuestiones laborales, profesionales o académicas.

Los sectores económicos sobresalientes son la industria alimentaria; la fabricación de muebles, colchones y persianas; así como el comercio al por mayor de abarrotes, bebidas, hielo y tabaco.

La llamada Capital de los Muebles de México ofrece una amplia variedad de galerías y mueblerías donde puedes encontrar desde lo clásico a lo contemporáneo.

Silla Gigante de Ocotlán. Fotografía: Luis Ruano
Icono. En la explanada de la Parroquia del Señor de la Misericordia se encuentra la Silla Gigante, en honor a la industria del mueble en la ciudad. Fotografía: Luis Ruano

Gastronomía y turismo

Ocotlán, además de brindarnos puestos de tacos de pepena y birria en casi cualquier esquina, ofrece pizzerías, fondas, cafeterías, guasanas y putazos, así como cantinas.

El recorrido podría iniciar con un desayuno en el Mercado Juárez, donde comer bueno y barato sí aplica, como unos huevos al gusto, chilaquiles, carne con chile, frijolitos fritos con queso.

Recorrer la plaza principal nos da la oportunidad de comer un elote, un churro o un putazo; un agua fresca y un helado no está de más.

Parque de los Enamorados, en Ocotlán. Fotografía: Iván Serrano Jauregui
Relajación. Parque de los Enamorados, a la orilla del Río Zula, es un lugar de esparcimiento para las familias ocotlenses. Fotografía: Iván Serrano Jauregui

Montar una bicicleta y pasear por sus calles, llegar de un punto a otro de manera rápida y segura, o incluso recorrer la ciclovía que lleva a Jamay y observar el Lago de Chapala, son algunas de las actividades obligadas.

Historia y cultura

Ocotlán fue cacicazgo perteneciente al Reino de Coinán, y tenía bajo su tutela a Zula,  Jamay y Joconoxtle, hasta que en 1539 lo conquistó Nuño de Guzmán.

Su principal festividad está dedicada al Señor de la Misericordia, pretexto perfecto para que entre septiembre y octubre se reúnan pobladores de municipios vecinos e hijos ausentes.

Monumento del Señor de la Misericordia. Fotografía: Iván Serrano Jauregui
Prodigio. Ocotlán convoca cada año a feligreses que buscan favores a la milagrosa imagen del Señor de la Misericordia. A un costado de la parroquia hay un gran monumento que recuerda la aparición en el cielo de Jesucristo crucificado. Fotografía: Iván Serrano Jauregui

Las manifestaciones culturales hacen de esta ciudad de 99 mil 461 habitantes uno de sus principales atractivos, pues a diario se podrá observar alguna obra de teatro, muestra de danza y exposición en la Casa de la Cultura.

Medio ambiente

Ocotlán colinda con el Lago de Chapala y con los ríos Zula y Santiago que, si bien la contaminación les ha enfermado, motivan anécdotas y leyendas de sus habitantes.

Puente de Piedra de Ocotlán, en el Río Zula. Fotografía: Iván Serrano Jauregui
Histórico. El Puente de Piedra de Ocotlán, en el Río Zula. Fotografía: Iván Serrano Jauregui

La Sierra Cóndiro-Canales es una de sus reservas naturales que ofrece una oportunidad para realizar eco-turismo.