Tesoros vivos. A pesar de las dificultades, Bahía Unida trabaja para preservar el medio ambiente y los animales particulares de la zona, como la ballena jorobada. Fotografía: Naturalista/jfloresmx

EntornoLa presencia de ballenas en la bahía que comparten los municipios de Bahía de Banderas, Nayarit, y Puerto Vallarta, Jalisco, ha motivado que la sociedad civil organizada trabaje para preservarlas.

Un espacio natural ubicado en esta zona geográfica es el Parque Nacional Islas Marietas, un Área Natural Protegida conformada por las islas Redonda y Larga.

Este ecosistema, que resulta atractivo para practicar deportes acuáticos, también es el hogar de varias especies marinas que algunas personas se encargan de preservar.

Se trata de la asociación civil Bahía Unida, surgida en 2016, que está conformada por varios prestadores de servicios turísticos, quienes ofrecen recorridos a los visitantes, pero que trabajan con autoridades para el cuidado y preservación de los espacios naturales en la Bahía de Banderas.

“La bahía no distingue fronteras geográficas entre los estados de Nayarit y Jalisco”.

Pedro Ulloa, director de la asociación, detalla que han enfrentado retos para cumplir su principal objetivo: cuidar, proteger y conservar estos espacios.

Pero al mismo tiempo ofrecer opciones turísticas con las medidas necesarias para garantizar alternativas viables, por lo que suman esfuerzos con los tres niveles de gobierno de ambos estados.

Ellos están aliados con la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y municipios de Bahía de Banderas, en Nayarit, y Puerto Vallarta y Cabo Corrientes, en Jalisco.


Al cuidado de los cetáceos

Cada año, en las aguas de Bahía de Banderas se registran avistamientos de ballenas jorobadas (Megaptera novaeangliae), desde la primera semana de diciembre hasta finales de marzo.

Este mamífero es una de las especies que protege Bahía Unida durante los recorridos turísticos que se organizan para observarlas.

Sin embargo, aún hay pendientes para consolidar este objetivo. Pedro Ulloa señaló que actualmente los recursos federales y estatales son limitados, así como el personal destinado para este fin durante los últimos años.

“Eso crea una problemática para que realmente el Gobierno pudiera hacer la actividad de cuidar y proteger ballenas”.

Ante esta situación recurrieron a firmar un “convenio de colaboración de buena fe” con la Profepa mediante el cual coadyuvan “con la logística, apoyo de gastos de combustible y proporcionando una embarcación extra para que los inspectores salgan a cumplir con la norma de protección”.

Ballena en Puerto Vallarta. Fotografía: Secretaría de Turismo de Jalisco
Alertan. Bahía Unidad, AC, señala que el incremento de embarcaciones en las aguas vallartenses afectan el ciclo de la ballena. Fotografía: Secretaría de Turismo de Jalisco

Resaltó que esta iniciativa ha dado buenos resultados y que ha marcado un precedente a nivel local, nacional e incluso internacional como modelo de conservación, pero también resaltó que se mantienen en vigilancia con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

Como parte de Bahía Unida, considera que su principal obstáculo es que existe un sobredimensionamiento: en los últimos años se ha incrementado el número de permisos para tener lanchas en la zona donde las ballenas arriban para cumplir su ciclo, por lo que están tratando de impulsar a poner un límite.

“No podemos estar creciendo siempre con más embarcaciones porque vamos a tener un mayor impacto con las ballenas”.

“Entonces estamos tratando de trabajar con la autoridad para poner un límite a los permisos que tenemos actualmente y que creemos que ya son excesivos por el acoso que se ve sobre las ballenas”.


Protegiendo la naturaleza local

Cuidar a las ballenas durante su travesía en la zona es de suma importancia, consideró el también biólogo Pedro Ulloa, debido a que su paso por estas costas es parte de su ciclo natural.

Estos mamíferos migran hacia zonas más cálidas para reproducirse y tener a sus crías, por lo que, como prestadores de servicios turísticos, en Bahía Unida asumen que deben encargarse de garantizar un avistamiento responsable para los visitantes.

Ulloa agregó que no ha disminuido el arribo de estas especies, que se caracterizan por tener aletas impresionantes y un canto único diferenciado de otras ballenas, así como una longitud de hasta 17 metros en hembras y 14 metros en machos.

Educación. La asociación civil también se centra en organizar talleres sobre cuidados ambientales.

Sin embargo, existe el riesgo de que su llegada a la Bahía de Banderas se detenga debido a amenazas para la especie o la falta de alimento.

Por ello, se busca evitar estos escenarios ya que los locales reconocen que su presencia es fundamental en la economía, y se dicen agradecidos porque las ballenas eligen este lugar como parte de su ciclo de reproducción.

Cuando no es temporada de ballenas jorobadas, Bahía Unida se ocupa impartiendo talleres de educación ambiental a niñas y niños de escuelas de los municipios metropolitanos de Puerto Vallarta.

En estos foros se busca generar conciencia en los menores para que eviten consumir plásticos de un solo uso, o preservar animales como las abejas, los delfines o las ballenas.

A la par trabajan en la retención de plásticos en ríos, para retirarlos de las aguas y evitar que continúen en los caudales y lleguen al mar.