Aunque la actividad del turismo religioso en torno a la Virgen de San Juan de los Lagos deja una derrama económica de 4 mil 200 millones de pesos anuales, el medio ambiente y el entorno ecológico se están degradando, al grado de que algunas especies endémicas han ido desapareciendo.

Así es como la ciudad de San Juan de los Lagos se prepara para recibir, desde mediados de enero, a los peregrinos, y se estiman cerca de 600 mil personas que llegan ahí y que se traduce en 7 millones al año, informó el investigador Simón Pérez Romero, del Centro Universitario de los Lagos (CULagos) de la UdeG.

Esto genera un impacto que activa a la economía de la Región Altos Norte, con una derrama económica de alrededor de 4 mil 250 millones de pesos.

Tan sólo el 2 de febrero, Día de la Candelaria, la Secretaría de Turismo de Jalisco calcula una derrama de 400 millones de pesos, por parte de peregrinos provenientes de Ciudad de México, Guanajuato, Puebla, Aguascalientes, San Luis Potosí, Zacatecas, y Estado de México, entre otras entidades.

El también investigador del mismo campus Felipe de Jesús López Contreras recordó que la devoción a la Virgen de San Juan es el segundo culto mariano más importante del país.

“En cierto modo, se trata de una descentralización de la divinidad, pensada para habitantes del Norte del país y el Bajío. Esta imagen les acercó a la figura de la Virgen”.

Tras años de estudiarla, refirió que la Virgen de San Juan surgió “como una red de intereses particulares”, y adquirió fama a partir de las llamadas “giras limosneras” en 1639. Hoy por hoy, el culto goza de cabal salud.

Peregrinaciones dañan ecosistemas

Este fenómeno turístico deja impactos en el medio ambiente, subrayó el investigador del CULagos Mauricio Larios Ulloa, quien explicó que los 7 millones de personas deben comer o ir al baño y no hay un manejo adecuado de residuos plásticos ni de desechos orgánicos, con lo que se produce contaminación y focos de infección gastrointestinal.

Mesa Redonda de Lagos de Moreno
Amenazada. La Mesa Redonda de Lagos de Moreno es un punto de encuentro para los peregrinos, donde más residuos de basura han afectado a especies de plantas

Por una parte, durante la celebración del Día de la Candelaria, en San Juan de los Lagos se generan alrededor de 100 toneladas de basura, aunque la contaminación se extiende por distintos puntos de la ruta que tomas los peregrinos, como en la zona de la Mesa Redonda, en Lagos de Moreno.

Larios Ulloa externó que llevan 6 años “implementado una limpieza de la Mesa Redonda, una altiplanicie de 3 mil metros muy conocida. Ese símbolo paisajístico es un punto de encuentro para los peregrinos, de campamentos y de acumulación de los desechos”.

“Ahí estudiamos especies endémicas de cactáceas. Se hace urgente limpiar los residuos ahí cada que se van los peregrinos”, por parte de estudiantes de la carrera de Ingeniería Bioquímica del CULagos, declaró.

Sin embargo, reconoció que esas acciones de limpieza no son suficientes porque son demasiados los desechos que se acumulan y que generan la pérdida de la biodiversidad.

Aseguró que, derivado de estas actividades turísticas, existe una visible disminución de las especies cactáceas endémicas. El último diagnóstico que realizó (de 2013 a la fecha), evidenció que la especie más afectada fue la Mamilaria politele, conocida coloquialmente como biznaga, que desapareció del paisaje.

“Si los estudios se ampliaran a otras especies vegetales o animales, como los roedores, seguro habría resultados catastróficos”, alertó Larios Ulloa.


Fuente: Universidad de Guadalajara
Información: Julio Ríos
Fotografía: Abraham Aréchiga, Cortesía visitajalisco.com