Desde la esquina del álbum, un pequeñísimo personaje impreso en papel azulado mira a la izquierda desde hace más de un siglo, cuando valía medio real. 

Diminuto como una moneda, ese timbre postal fue uno de los primeros que Correos de México puso en circulación hace 160 años, pero representa el motivo por el que alguien siente afición por los elementos postales que alguna vez circularon y circulan en el país y el resto del mundo.

Esa estampilla es tan sólo una de los cientas que comprenden el acervo de Harry Day Hegg, uno de los miembros de Jalisco Filatélico, un grupo de aficionados a la filatelia, es decir: el gusto por la colección de elementos o documentos postales como sobres, cartas y timbres, así como por el conocimiento y la historia detrás de la circulación, impresión o significado de cada una de esas piezas.

Fundado desde hace más de 100 años, este club de filatélicos se reúne cada semana para compartir consejos sobre sus colecciones, pero también intercambian timbres y muestran orgullosos sus tesoros postales.

“Nuestro club nació en 1906 y tenemos historial de exposiciones de nuestra agrupación desde los años 50. Los miembros actuales nos integramos desde la década de 1980 y hemos tenido varias sedes; nuestro club llegó a tener en sus mejores épocas hasta 160 miembros”.

Cada colección es única y el universo filatélico es enorme y puede ser inalcanzable, por lo que algunos aficionados optan por centrarse en algún tema en particular, desde ciencias como la paleo-antropología, hasta temáticas como animales, deportes, economía o religión.

Además, detalla Day Hegg, la Filatelia también es un buen pretexto para conocer nuestra historia.

Pequeños testigos del pasado

Conforme pasan las páginas del álbum el diseño de las estampillas cambia, basta ver la denominación impresa en los sellos, que poco a poco empiezan a verse en pesos en lugar de reales.

Esa es tan sólo una de las formas en la que la práctica de la filatelia muestra el paso del tiempo y las épocas, pero esas pequeñas piezas de papel guardan aún más historia.

El primer timbre en el mundo se hizo en Inglaterra en mayo de 1840 y se utilizó como un medio para evitar que defraduaran al Gobierno. Antes escribías una carta y la enviabas, pero quien la recibía pagaba cuando se le entregaba y había casos en los que el receptor no quería pagar y la corona perdía dinero”, recuerda el aficionado filatélico.

Ante esta situación, se implementó un sistema para que el remitente fuera quien pagara el impuesto.

Day Hegg señala que en nuestro país ese mecanismo se empezó a utilizar 16 años después, en agosto de 1856, y fue entonces cuando el gobierno inició con la impresión de los primeros timbres postales mexicanos, siendo Miguel Hidalgo el personaje elegido como ilustración para esas estampillas.

Luego, el sistema de correos mexicano evolucionó con la ampliación del diseño en las estampillas, la creación de impresiones temáticas, el lanzamiento de ediciones conmemorativas e incluso la implementación de sellos específicos para el transporte marítimo, terrestre o aéreo.

Esos elementos únicos y variados convirtieron a los timbres postales en objetos atractivos para los coleccionistas.

Tesoros, rarezas e “hijos bastardos”

Nada resiste el paso del tiempo y las llamadas Cataratas de Juanacatlán, en Jalisco, no son la excepción. El extinto esplendor de esa caída de agua actualmente sólo queda en el recuerdo de muy pocos; fue la filatelia nacional la que reconoció aquella belleza natural, al protagonizar el primer timbre postal del país que incluía un paisaje mexicano.

“Fue el primer timbre que exhibe un paisaje mexicano es ese donde están las cascadas de Juanacatlán, de aquí de Jalisco, fue en 1899; el segundo fue el Popocátepetl y el primer edificio fue la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México. Son timbres extraordinarios, con una impresión increíble”, expresa Jesús Antonio Garfias Sola, otro de los miembros del club.

Particularidades como esas le dan valor a los timbres postales, reconocen los miembros de Jalisco Filatélico, por ello cada colección es única según los elementos que el aficionado logre obtener. Por ejemplo, entre los tesoros se pueden encontrar estampillas con errores de impresión, ediciones limitadas o cartas emitidas en periodos de guerra.

Especial. Timbre de dos pesos emitido por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, que nunca fue reconocido por el Gobierno mexicano

Mientras en una colección se pueden observar timbres usados en la época de los Juegos Olímpicos de 1968, en otra se conservan sobres enviados durante el régimen de la Alemania Nazi examinados antes de su entrega.

Pero también hay más rarezas históricas, como una estampilla creada por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), que nunca fue reconocida por el gobierno mexicano.

Garfias Sola asegura que la Filatelia da cabida  a un sinnúmero de colecciones temáticas, incluso bromea al decir que aquellas que poco tienen que ver con el servicio de postal, como el correo fiscal, también sobre bienvenidas, “aunque sean como los hijos bastardos de la filatelia”.

“Todos los consejos y trucos de la Filatelia se van aprendiendo, y es mejor si existe un club que oriente. Yo me enteré del club allá por 1964 y vine. Llegué solamente a abrir la boca porque no sabía, había empezado a acumular timbres pero fue ahí cuando aprendí a coleccionarlos gracias a todo el conocimiento que adquirí”.

Es lunes por la noche y un grupo de personas, la mayoría de cabello blanco, evocan sus memorias: alguien habla de la primera vez que recibió una carta, otro cuenta cuando le regalaron un paquetes de estampillas y al fondo una voz se recuerda a sí mismo comprando timbres en la oficina postal, “y estábamos los más pobres buscando sobres en los botes de basura de ahí”, remata un aficionado más. 

Es un grupo de amigos, y la filatelia los mantiene unidos.

Apasianados. Los miembros de Jalisco Filatélico comparten su gusto por coleccionar pedazos de historias, que guardan anécdotas peculiares

Toma nota:

  • Cada lunes, el Club Jalisco Filatélico se reúne en distintos puntos de la ciudad, es recomendable entablar contacto vía redes sociales o correo con los miembros para conocer la ubicación de las próximas reuniones: facebook.com/JaliscoFilatelico 
  • Cada año esta agrupación organiza una exposición sobre filatelia, la próxima será la edición XXV y se realizará del 19 de octubre al 26 en el Patronato del Centro Histórico de Guadalajara (Calle Independencia 332, entre Pino Suárez y Liceo, Centro Histórico de Guadalajara).

Fotografías: Saúl Becerra Torres