Gerardo Murillo "Dr. Atl"

“No nací pintor; nací caminante, y el caminar me
ha conducido al amor por la naturaleza y el deseo de representarla”.
Gerardo Murillo, Doctor Atl


Los temblores eran constantes en aquel febrero de 1943. la tierra rugía y en los pueblos decían que empezaría a surgir lumbre. De pronto, el campo se levantó entre terremotos y nubes de humo: un gigante había nacido.

Este hecho llamó la atención de un pintor tapatío Gerardo Murillo “Dr. Atl” (3 de octubre de 1875), quien llegó al municipio de Parangaricutiro, en Michoacán, para convertirse en el médico, partero y biógrafo del Volcán Paricutín.

Aquel artista aprendió a pintar a los 19 años, pero su sed de conocimiento lo llevó a estudiar por varios países de Europa. Cuando regresó del viejo continente, lo hizo convertido en el “Dr. Atl”, apodo que significa “agua” en náhuatl y con el que se identificó como un polifacético pintor y vulcanólogo.

"Erupción en apogeo", Dr. Atl. 1960
“Erupción en apogeo”, Dr. Atl. 1960

A su regreso a México, se convirtió en un referente en la docencia de las artes, pues fue maestro de los grandes muralistas José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros y Diego Rivera.

Pero sus actividades no se limitaron a las aulas, sino que también sirvió en distintos bandos durante la Revolución Mexicana.

El legado del Doctor Atl trascendió más allá de época revolucionaria: desarrolló los atl-colors, tintes a base de petróleo, resina y cera, con los que creó sus obras: entre ellos el retrato de su amada Nahui Ollin, o paisajes en los que aparecían volcanes mexicanos, como el Popocatépetl, Iztaccíhuatl, Pico de Orizaba.

"Paisaje con el Iztaccihuatl", Dr. Atl. 1932
“Paisaje con el Iztaccihuatl”, Dr. Atl. 1932

 

"Nahui Ollin", Dr. Atl. 1922
“Nahui Ollin”, Dr. Atl. 1922

Gracias a esta afición por los volcanes, el pintor tapatío pudo documentar el nacimiento del Paricutín, con una visión científica y artística, pero también escaló otros colosos de fuego, hasta que una herida en la pierna, causada durante una de estas incursiones, provocó que le amputaran el miembro.

Como persona tuvo sus claroscuros. Se habla mucho de sus obsesiones y discursos de odio contra la comunidad judía. “Era fascista, escribió durante 10 años artículos que denostaban a los judíos y que se publicaban en el diario El Universal ; era antisemita de hueso colorado”, comparte el pintor Enrique Navarro, quien lo aborda en su obra El libro azul. Ensayos críticos en torno a seis pintores emblemáticos del occidente de México.

[  Lee: Ver como humanos a los grandes pintores de Occidente  ]

Incapacitado para poder escalar, el pintor tapatío recurrió a avionetas y otros vehículos aéreos para sobrevolar los volcanes y observar una nueva perspectiva, creando así los aeropaisajes.

"Los volcanes", Dr Atl. 1950
“Los volcanes”, Dr Atl. 1950

La pasión artística del Doctor Atl continuó hasta su muerte, el 15 de agosto de 1964, por problemas respiratorios, posiblemente, dicen, por inhalar las fumarolas de los gigantes que tanto amó.

*****

▶️ Dale Play a esta información:

Locución: Diana Laura Cervantes
Información y postproducción: Pablo Miranda

*****

“Durante la primera mitad del mes de septiembre el tiempo fue siempre lluvioso y raras veces pudo verse el sol, pero el domingo 19 la atmósfera se despejó completamente y por la noche las nubes se acumularon sobre el gran círculo del horizonte, dejando libre la bóveda celeste tachonada de estrellas que entre el humo ligero de una erupción silenciosa, parecían las chispas que el volcán arrojaba en un esfuerzo fabuloso hasta las profundidades del firmamento”.

"Vista de los volcanes desde Cuautla", Dr. Atl. 1958.
“Vista de los volcanes desde Cuautla”, Dr. Atl. 1958.

Cómo nace y crece un volcán: El Paricutín. México 1943/1950
Gerardo Murillo, Doctor Atl.