Carmen Villoro


Después de varios meses de no contar con alguien que encabezara la Biblioteca Iberoamericana Octavio Paz (BIOP) –tras la muerte de su primer y único director, el escritor Fernando del Paso, en noviembre de 2018–, el rector general de la Universidad (UdeG), Ricardo Villanueva Lomelí, anunció que la poeta Carmen Villoro Ruiz ocupará dicho cargo.

Villoro es de profesión psicóloga y psicoanalista. Ha escrito numerosos libros de ensayo, poesía, prosa poética y cuento infantil. Fue galardonada con el Premio Jalisco en Letras (2016) y el Premio Internacional Hugo Gutiérrez Vega (2018).

Su obra ha sido traducida al inglés, francés, árabe, italiano y portugués. Ha trabajado en colaboración con diferentes disciplinas artísticas, como el teatro, la literatura, la danza, las artes plásticas y la música.

Es profesora huésped nivel III en la licenciatura en Letras Hispánicas del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH) y en la maestría en Literacidad del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD).

Biblioteca Iberoamericana Octavio Paz
Nueva cabeza. Tras la muerte del anterior director, el escritor Fernando del Paso, la biblioteca será comandada por la poetiza Carmen Villoro

Es además miembro del Comité Editorial del programa Letras para Volar de esta Casa de Estudio, y fue miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte de 2000 a 2006.

Su obra más reciente es El habitante, libro de prosa poética publicado por la editorial Paraíso Perdido. Actualmente es la Directora de la Cátedra Fernando del Paso de la UdeG.

En un comunicado de la UdeG se menciona que, a su vez, Villoro Ruiz invitó a Alonso Solís Sillas a ser el nuevo subdirector de la biblioteca. Él es profesor de filosofía, teoría política y literatura en la UdeG, y quien ha trabajado desde 2011 en este recinto bibliotecario.

También se explica que las nuevas autoridades relanzarán la Biblioteca Iberoamericana, para así fortalecer su papel como centro cultural dedicado a los universitarios y el público en general.

Poco a poco vuelve a la normalidad

El año 2018 fue complicado para la BIOP, pues tras el incendio provocado al interior del lugar, ocurrido el 30 diciembre de 2017, este espacio cerró sus puertas por varios meses para la ejecución de proyecto de restauración y limpieza de los murales, por parte del personal del Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio (Cencropam).

Y aunque el trabajo final resultó en la recuperación del esplendor de las obras Ideales agrarios y laboristas de la Revolución de 1910 (de Amado de la Cueva y David Alfaro Siqueiros) y Olimpo house (por Jesús Guerrero Galván, José Parres Arias, Alfonso Michel y Francisco Sánchez Flores), fueron meses en que el recinto se quedó sin sus visitantes, pese que la sección de la Capilla de Loreto se mantuvo abierta.

Restauración murales de la Biblioteca Iberoamericana Octavio Paz
Ardua restauración. Durante varios meses de 2018, la BIOP fue cerrada al público para que personal del Cencropam trabajara en la limpieza de los murales de Amado de la Cueva y David Alfaro Siqueiros

“Estuvimos con la biblioteca cerrada por casi un año y se volvió a reabrir el 6 de noviembre pasado. Esto impactó mucho a los usuarios. Pero este año, afortunadamente, están regresando las personas y ya la estamos viendo llena todos los días; entonces, las cifras se están acercando a los niveles históricos que teníamos, que son 19 mil 500 usuarios al mes”, comentó la administradora, maestra Luz Elena Martínez Rocha.

Este 19 de julio, la BIOP cumple 28 de estar en servicio para la comunidad de Jalisco y en ese contexto, Martínez Rocha compartió que mensualmente ya reciben a 3 mil 500 hombres y mujeres de la tercera edad, mil 500 personas que asisten al área virtual, 180 con discapacidad visual y alrededor de 200 niños que llegan al área infantil.

Todos ellos tienen a su disposición 45 mil títulos generales de acervo iberoamericano, enfocado en ciencias sociales, humanidades y artes; así como 25 mil publicaciones infantiles.

“Aquí puede llegar cualquier persona y se encuentra con un lugar tranquilo, con una mística extraordinaria para sentarse y leer un libro. Sí tenemos una credencial para los usuarios frecuentes, pero cualquier usuario puede entrar y hacer uso de las instalaciones”, declaró.

Un lugar pensado para niñas y niños

Entre las actividades que la biblioteca ofrece está el Club de Tareas, al que acuden niños (sobre todo hijos de comerciantes de la zona), que reciben ayuda para realizar sus trabajos escolares, y a quienes también se les transmite el gusto por la lectura por medio de títulos selectos, que no se limitan a títulos iberoamericanos.

Biblioteca Iberoamericana Octavio Paz
Un refugio. Adultos y niños por igual acuden a las instalaciones de esta biblioteca

Además, la biblioteca tiene un convenio con el Colectivo Pro Derechos de la Niñez, AC, (Codeni), que atiende a niños y niñas en situación de calle.

“Aquí, en la biblioteca, se da el primer paso, que es convencer a los menores que están en la calle a acudir a este recinto, donde los tratamos bien, les ofrecemos un buen libro y los profesionales de Codeni hacen dinámicas, que después derivan en convencerlos a que se vayan a vivir a la casa de esta asociación”, detalló Martínez Rocha.

La administradora presumió que la BIOP cuenta con el mejor cuentacuentos de Guadalajara, quien presenta fantásticas historias.

“Los sábados, a las 14:00 horas, es tradicional que Tony Navarro haga esta dinámica. Él tiene una forma muy original de contar las historias, llamada ‘Teatricuenteando’, con lo que los pequeños se vuelven los actores: se disfrazan y Tony les dice cómo moverse y qué decir. Es muy divertido porque es un cuento teatralizado por los propios niños de una forma muy espontánea”, informó.

Un recuerdo que perdurará

Aunque los ciudadanos vuelven a hacer suyo este espacio, la administradora recordó que otra pena ocurrida el año pasado fue la muerte del Director de la biblioteca, el escritor Fernando del Paso.

Fernando del Paso, Biblioteca Iberoamericana Octavio Paz
El Caballero de las Letras. El personal de la BIOP recuerda con cariño el legado que dejó Fernando del Paso, tras dirigir este centro cultural desde 1992. Fotografía: Jorge Alberto Mendoza

“Fue un golpe durísimo. Él había sido el director desde que se inauguró este recinto en 1991; ésta era su biblioteca y su gran pasión para acercarse con los lectores. Fue un maravilloso jefe, muy profesional, preocupado por los usuarios; para él los usuarios eran lo primero y les tenía mucho respeto”, dijo.

“Los compañeros y Fernando del Paso llegamos a ser amigos, ya que él era generoso, afable, cercano y sumamente divertido. A él le fascinaban las bromas, tenía mucha chispa y era una delicia convivir con él. Lo vamos a extrañar siempre, esta biblioteca no volverá a ser la misma”, agregó.

Martínez Rocha mencionó que están a la espera de conocer a la persona que encabezará la biblioteca y espera que, en un futuro, tal como lo externó el propio Del Paso a las autoridades universitarias, pueda existir un anexo de este recinto, dado que cada rincón está repleto de libros y el número creciente de usuarios demanda más espacios.


Fuente: Universidad de Guadalajara
Información: Prensa UdeG / Iván Serrano Jauregui
Fotografías: Fernanda Velázquez, Jorge Alberto Mendoza