Familia wixárica se gana la vida interpretando música


Ante la falta de oportunidades en su natal Huejuquilla el Alto, el matrimonio de Marcelino Aguilar y Carolina Carrillo salió de la Sierra Wixárika, en la Región Norte de Jalisco, para llegar a la Zona Metropolitana de Guadalajara, donde desde hace 16 años se ganan la vida interpretando música en su lengua materna.

Marcelino se enseñó de manera lírica a tocar instrumentos musicales y luego instruyó a su esposa e hijo, con quienes formó un grupo musical que ha ganado reconocimiento en esta ciudad, pues gracias a contrataciones, logran mantener a su familia integrada por cinco hijos.

Esta práctica, asegura Marcelino, es tan solo un granito de arena para dar continuidad a su cultura, que expresada en lengua wixárica. Son tan exitosos los temas que interpreta junto con su familia, que mucha gente se las pide, luego de que también cantan música regional en español.

“Una de mis canciones habla de las niñas de mi pueblo, a las que de cariño les decimos cucinela, hablo de cuando empiezan a tortear, a hacer chile de molcajete”, dijo.

Empleo. Ante la a falta de en su comunidad, Marcelino y Carolina salieron de la Sierra Norte de Jalisco para vivir de la música en Guadalajara

Comentó que junto con su esposa y ahora con su hijo Adrián han formado un grupo muy bonito, de tal forma que cantar y amenizar fiestas se ha convertido en el sustento familiar. “No ganamos mucho pero pagamos la renta de la casa, la luz y mandamos a la escuela a los tres hijos más chiquitos”.

Para él es muy satisfactorio cantar y más cuando lo hace con canciones en su lengua materna, misma que espera que se preserve junto con las tradiciones y costumbres de su pueblo, para lo cual, recalcó, necesitan que las autoridades volteen a verlos.

Reconoció que es muy difícil conservar sus tradiciones, porque sus hijos estudian en español al igual que los niños que se quedan en las comunidades de su pueblo.

Consideró que los wixáricas que salen de sus pueblos deberían tener mucho más apoyo por parte del gobierno, ya que en su caso, se ha dado a la tarea de buscar ayuda a la Secretaría de Cultura de Jalisco y al Ayuntamiento de Guadalajara para que promuevan su música, pero que no los han tomado en cuenta.

Sobre su cultura, Marcelino aclaró que el nombre de su pueblo es wixárika y no huichol, como comúnmente se les conoce: “La gente como no sabe pronunciar wixárica nos puso huicholes, pero yo no sé qué significa huichol”.

Agregó que Huejuquilla el Alto se ubica a poco más de 11 horas de Guadalajara, ocho horas en autobús y luego tres horas por terracería, para poder llegar a la Sierra de Jalisco que colinda con Zacatecas, Durango y Nayarit.

Fuente: Notimex
Información y fotografías: Lucía Lizárraga