Escultor Rodo Padilla


El escultor y artesano Rodo Padilla, de San Pedro Tlaquepaque, se distingue por esculpir figuras y esculturas hechas en cerámica de alta temperatura, con la característica peculiar de que los exponentes son personas con sobrepeso.

Conocido como el artista de “los gorditos”, Rodo Padilla ha sido multipremiado por por captar, de forma divertida, los sentimientos y el carácter del mexicano.

“Lo que quiero transmitir son los valores reales del mexicano y, por ello, trato de ser congruente con mi trabajo, que mis piezas transmitan siempre vida, gozo y entusiasmo”, afirmó el escultor jalisciense y experto en cerámica de alta temperatura desde 1981.

Él es es ingeniero industrial de profesión y cuenta con estudios en Ingeniería Cerámica en Toki, Japón, en Diseño en Cerámica por la Universidad de Artes de Nagoya, Japón, y Escultura Cerámica en Faenza, Italia.

Manifestó que aunque parte de su preparación fue en otros lugares del mundo, nunca deja de lado las técnicas artesanales ancestrales de Jalisco y procura que el lado espiritual quede siempre plasmado en sus obras que muestran la vida cotidiana del mexicano.

Escultor Rodo Padilla
Con mucho corazón. El artesano Rodo Padilla se distingue por esculpir figuras hechas en cerámica de alta temperatura, con la característica peculiar de que son gorditos

El hecho de que su obra muestre a personas con sobrepeso, dice, es porque quiere “expresar lo que somos los mexicanos de fondo, alegres, sencillos y tomamos la vida de una manera más sencilla”.

Recordó que al regresar de Japón y de otros lugares del mundo, en su última etapa de viajero acompañado de su esposa, estableció un nuevo taller en Tlaquepaque, en donde se dio a la tarea de buscar. mediante figuras geométricas y orgánicas, el diseño de una pieza que representara las características propias del mexicano.

Rodo Padilla, quien proviene de una familia de artesanos, expresó que formó un equipo de trabajo dispuestos a poner el corazón en cada pieza que se hace.

“En todo lo que hacemos la mano del hombre es la parte fundamental y, aunque usamos máquinas para hacer ciertas mezclas de las arcillas, en realidad todo es artesanal”, añadió.

Escultor Rodo Padilla
Basta experiencia. El escultor ha realizado estudios en Japón e Italia; sin embargo, no deja de lado las técnicas de cerámica tradicionales de Jalisco

En su taller utilizan arcillas de diferentes lugares del país, que son mezcladas de acuerdo a la figura o escultura que van a hacer, también se valen del vaciado forjado a mano libre.

Para la comercialización de estas divertidas figuras y esculturas cuenta con galerías en Tlaquepaque, Puerto Vallarta y en la Ciudad de México, pero, además, diversas tiendas exponen su obra en los aeropuertos y lugares turísticos como en la Riviera Maya.

Entre sus múltiples exposiciones y reconocimientos destacan los cinco primeros lugares en el Premio Nacional de la Cerámica en Tlaquepaque, Premio de Escultura en Art-Expo en Nueva York, la Exposición De los niños es el reino de los cielos en el Instituto Cultural Cabañas, en 2012.

Escultor Rodo Padilla
Emblemáticas. Las piezas de Rodo Padilla, además de buscar transmitir la cotidianidad mexicana, también retrata la bondad y valores que nos hacen humanos

Para el escultor, el mejor reconocimiento es saber que sus piezas transmiten alegría y en general los valores que llevan al ser humano a vivir en paz, con amor y a encontrar la felicidad.

“Cada modelada, cada vez que toco el barro, trato de plasmar un sentimiento, una actitud y un carácter; el proceso inicia desde que selecciono las arcillas más adecuadas para lograr una mezcla que cumpla con mis deseos finales. La arcilla, siendo un elemento tierra, se combina con el agua para poder manejar y transformar mi instrumento de expresión, por lo que siento y veo”.

Fuente: Notimex
Información y fotografías: Lucía Lizárraga