Construcciones nuevas en Zona Metropolitana de Guadalajara


El crecimiento de la población hace cada vez más insuficientes los recursos hídricos, pues al desperdiciarse los mantos acuíferos, hay un mayor desabasto de agua. Esto es algo que ya ocurre en la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG).

Actualmente 60 colonias de esta ciudad son afectadas por la falta de agua. El integrante del Observatorio Ciudadano para la Gestión Integral del Agua, José Antonio Gómez Reyna, destacó algunas de las causas de desabasto.

“Fuera de la época de estiaje, el abastecimiento normal de agua no es suficiente, ya que se ubica entre los 9.5 a 10.5 metros cúbicos del líquido por segundo, cuando debería de ser de 14 a 15 metros cúbicos por segundo para los 5millones de habitantes que tiene la ZMG”, dijo.

Detalló que 60 por ciento del agua que llega a la ciudad proviene del Lago de Chapala; poco más de 30 por ciento de los pozos y el resto (alrededor de medio metro cúbico por segundo) de la Presa Elías González Chávez (La Zurda-Calderón), construida en 1991.

Esta presa se planeó para abastecer entre tres y cuatro metros cúbicos, pero que no ha dado más de medio metro cúbico por segundo. “Está mal calculada esa presa, ya que se suponía que iba a llover más y por ende sería mayor la cantidad de agua captada, pero resulta que no se cumplió ese pronóstico”, agregó Gómez Reyna.

Referente a los pozos, dijo que se les extrae más agua de la que captan, sobre todo en temporada de lluvias. En consecuencia, se tienen que hacer cada vez más profundos.

Otro problema es que el agua de algunos mantos acuíferos de la ciudad se desperdicia al tirarla al drenaje sin haberla utilizado.

En otras partes desvían al drenaje el agua para evitar daños a la ciudadanía. Se trata de áreas de recarga de los mantos acuíferos, pero al ponerles concreto se convirtieron en zonas de inundación.

En la ZMG y área conurbada hay alrededor de 300 zonas de inundación. En cerca de 150 de éstas hay obras de alejamiento para que desemboque el líquido en el drenaje, en lugar de que haya programas bien definidos para utilizarlo o reinyectarlo a la ciudad, pues se trata de agua que se podría utilizar, lo que resulta contradictorio con el hecho de que se quiera traer agua de otras partes; además, implica una falta de visión a corto y largo plazos.

Obras en el vaso regulador de El Dean
El gobierno de Guadalajara invirtió en la expansión del vaso regulador de El Dean, en lugar de apostar por modelos de recuperación del ciclo del agua.

Por otro lado, es escaso el tratamiento que se da al agua utilizada para aplicarla a otros procesos que no requieran una pureza específica del líquido, como para jardinería o para el baño.

El especialista destacó que apenas 3 por ciento del agua se trata y reutiliza en la ZMG.

Gómez Reyna consideró que es urgente controlar el tamaño de la ciudad y la densidad poblacional, ya que cada vez son más los habitantes de esta urbe y se siguen otorgando permisos para hacer construcciones verticales y fraccionamientos nuevos, sin tomar en cuenta si existe la capacidad de dotarlos de agua.

Resaltó, también, la necesidad de respetar las zonas de recargas hidrológicas, al grado de ser prioritarias y más importantes que los intereses mobiliarios, además de articular un programa de reutilización del agua.

Para que la ciudad tenga más agua, requiere de lluvias abundantes y que Chapala esté en su máxima capacidad, pero hoy está en poco más de 50 por ciento.

Información: Universidad de Guadalajara / Martha Eva Loera
Fotografía: Universidad de Guadalajara / Abraham Aréchiga | Gobierno de Guadalajara