Sergio Zepeda, "Arqueo"


El “ojo que todo lo ve” es el ícono que se repite en la obra plástica de Sergio Zepeda Castañeda; lo replica en sus pinturas y esculturas de pequeño y gran formato, piezas que ha expuesto en Estados Unidos, Canadá e Italia.

“Es un triángulo con un ojo al centro, que es clásico en muchas religiones y culturas del mundo”.

Ese ojo, y los dos que tiene Zepeda, han sido testigos de experiencias a lo largo de de 50 años de carrera, que es el momento de dar un pestañeo, un momento para repensar qué es lo que él ha hecho y hasta donde ha llegado. Esa es la intención de la muestra Arqueo, que se exhibe hasta el 8 de abril en el Ex Convento del Carmen.

Sergio Zepeda, "Arqueo"

“Son 50 piezas expuestas. Presento acrílicos, sólidos, acuarelas, dibujo; además de arte objeto. Es una serie de objetos antiguos que intervine para modificar sus estructuras y así darles una lectura totalmente distinta para lo que fueron hechos”.

El autor de El ojo de Osiris replica el trabajo de los contadores al realizar un arqueo de caja, esto es, un recuento y análisis de los bienes de un sujeto.

“Estoy celebrando medio siglo de ser pintor, es todo una vida. Aquí hay obras hechas desde cuando era niño hasta recientes. El público encontrará lo que Sergio Zepeda ha hecho de su vida alrededor de la pintura”.

Zepeda es una de las figuras más importantes de la escena artística contemporánea de Jalisco, y entre su legado, se le conoce por impulsar las categorías juveniles en el concurso Salón de Octubre; ayudar a nuevos talentos lo remonta a cuando inició su carrera y no encontraba en dónde presentar su obra.

Fue su maestro de la clase de Estética, el humanista Guadalupe Zuno, quien lo invitó a exponer en el Museo Regional de Jalisco, en 1962, junto a grandes artistas como Gabriel Flores, Guillermo Chávez Vega, César Zazueta.

“Veo que, ante tanta oportunidad que hay actualmente, existe una mejora en la cantidad de artistas que están surgiendo, esto beneficia mucho a todos porque además de nutrirse hay más competencia y lógicamente esto es beneficio de artista”.

Tras Arqueo, el pintor pretende dedicarse de lleno a literatura. “Ya no quiero trabajar en el taller y pintar, porque a mi edad ya no tengo el ímpetu como cuando era muchacho. Me voy a dedicar a escribir (…) haré una que otra pintura para que no se sequen los pinceles, pero mi producción ya la quiero dirigir a relatos”.

Algunas libros que escribió Zepeda son Gente grande que conocí (Editorial Agata, 2004), De mis hojas sueltas (2011), y 50 años en torno al arte (Secretaría de Cultura de Jalisco, 2013) son las obras literarias que Zepeda.

Fotografías: Fernanda Velázquez / Universidad de Guadalajara