Guadalajara 1 de enero 2018La calma que únicamente se encuentra en medio de la nada llega una vez cada año a la ciudad.

Recién terminada la madrugada del 1 de enero, las calles de la Zona Metropolitana de Guadalajara están vacías, a lo lejos no se escuchan autos que circulen, ni un “Zeta, zeta, zeta gas” que se anuncie.

Antes de la resurrección está la calma, esa es la forma típica de reiniciar el sistema. De a poco la tranquilidad se convertirá en el típico barullo urbano.

“Más vale que aún se queden en casa”, recomienda una reportera de Televisa tras dar a conocer los accidentes vehiculares ocurridos antes de amanecer en las carreteras a Nogales, a Morelia, a Colotlán y en las avenidas Gobernador Curiel, Belisario Domínguez, entre otras.

Los brindis del 2017 trajeron estragos, las fiestas prolongadas dejaron heridos y muertos. El saldo de quemados por pirotecnia cerró la semana con tres casos.

Aún no es medio día y los vagones del tren ligero fluye el tufo a alcohol. Los viajeros devastados aprovecharán el primer día para descansar (o no).

Tras las calamidades la urbe encontró un respiro, hoy los comercios de la colonia Americana no abrieron, quien buscó desayunar chilaquiles en La Cafetería se quedó con las ganas.

Mañana será otro día para iniciar los propósitos, hoy el ciclo reinicia.

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Reportero de Ciudad Olinka. Ha trabajado en La Gaceta de la UdeG, Prensa UdeG, Kä Volta, Revista Colibrí, El Diario NTR Guadalajara y Radio UdeG Ocotlán.