Las palabras se leen, se escuchan, se tocan. Existen varias formas de llegar a la lectura y una de ellas es mediante el sistema braille, método utilizado por personas ciegas o con alguna discapacidad visual.

Para los usuarios de esta técnica que son amantes de la literatura resulta difícil encontrar editoriales que publiquen obras en braille. De hecho en Jalisco no se tiene registro de una editorial que publique obras literarias en dicho sistema. Por esa razón, Valeria Guzmán Díaz espera cada año la realización de la Feria Internacional del Libro en Guadalajara (FIL), pues es el único lugar donde logra encontrar obras literarias escritas en braille.

Valeria es una asidua visitante al stand de las editoriales en braille.

“Yo creo que el stand es un avance maravilloso, claro que todos quisiéramos más editoriales que publiquen en braille en la FIL, pero como todavía estamos de a poco es muy importante el espacio. Este año hay 13 editoriales y eso para mí es algo que habla muy bien de la FIL, que a lo mejor se tardó en hacer, pero siempre se agradece y se celebra que ya lo esté haciendo”.

La participación de las editoriales en braille en la FIL son relativamente nuevas, este 2017 será apenas su quinto año.

Valeria es una lectora voraz, es la persona indicada para pedirle una recomendación literaria.

“Creo que cada editorial tiene un punto que se puede destacar, por ejemplo, hay un libro de editorial brasileña WG sobre un pintor de los años veinte; la historia tiene una peculiaridad: las personas ciegas podemos acercarnos a la pintura pero no con descripciones, si no de primera mano, tiene unos relieves preciosos”.

Para poder imprimir en braille las editoriales tendrían que hacer una inversión muy importante en equipamiento y capacitación de personal en este tipo de material. Esta podría ser una de las razones por las que las casas editoras prefieran no hacer el gasto.

En 2013 nace el Tratado de Marrakech, que se crea con el objetivo de facilitar a las personas ciegas, con discapacidad visual o con otras dificultades el acceso a las obras impresas publicadas. Fue adoptado el 27 de junio de 2013 en Marrakech. Ese mismo año fue la primera vez que se presentaron las editoriales en braille durante la FIL.

Valeria alza la voz y hace un llamado para las editoriales de Jalisco y México.

“Hay bibliotecas, pero no librerías. Para una persona ciega ir a ese stand es como la fiesta del mundo, pero cuando se termina la FIL no hay otra forma. No hay librerías que publiquen este material. Y tampoco en Guadalajara hay editoriales que publiquen en braille. Vale señalarlo y hacer un llamado a los editores de Jalisco que deberían arriesgarse a publicar en braille”.

De las pocas editoriales dedicadas a la impresión de obras literarias en braille están la argentina Erizo y las brasileñas WG Products y Fundación Dorina Nowill, las mexicanas Amaquemecan, la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla –que editó Octavio Paz, Hombre, Vida, Obra. 1914-1998 y la editorial El Tecolote –que edita El libro negro de los colores–.

Fotografía: Universidad de Guadalajara